2018-06-27 12:06 Opinión Por: Pedro Riaño

Messi cierra la boca de los envidiosos buitres carroñeros

Leo Messi apareció y Cristiano Ronaldo desapareció en el partido clave de Argentina y Portugal en el Mundial de Rusia.



A Leo Messi se la tienen jurada en Argentina y en Madrid. Son la pinza de buitres carroñeros en busca de porquería. De eso viven, de buscar miserias que no existen en el prójimo. Ya se relamían viendo a Messi fuera del Mundial para redoblar su campaña anti Messi, que consiste en negarle su valor por no ganar un Mundial, algo que no ha impedido a Alfredo Di Stéfano o Johan Cruyff ser recordados como dioses de la historia del fútbol. Pero Messi les ha dado un buen guantazo a todos y ha transformado su baba en bilis.



"Messi no se ha ido de nadie"

Leo Messi volvió anoche a lo grande para resucitar a Argentina con un golazo magistral que reunía a la vez precisión, toque, técnica, velocidad y potencia. Y lideró a Argentina hacia el triunfo, aunque gente mezquina como el chiringuitero flautista de Florentino Pérez, José Luis Sánchez, sostenga con rabia mal disimulada que "Messi no se ha ido de nadie. No ha vuelto. De momento ha aparecido". Como si la especialidad de Cristiano Ronaldo fuera irse de alguien, algo que no se recuerda. O el inefable Manu Sainz de As, otro de la cuadra de la trilogía Pedrerol / Florentino / Cristiano, trate de restar valor a lo conseguido anoche por Messi y Argentina porque se enfrentaba a un portero de la Segunda B española. Tiene gracia la teoría para el mismo que hace sonar las palmas con las orejas celebrando los "golazos" de verbena de Cristiano Ronaldo a De Gea o vibre con La Decimotercera obviando el papel decisivo del portero Karius en la misma. Son así. En eso consiste la manipulación.

Cristiano Ronaldo estuvo a un palmo de irse para casa

La cuestión es que Cristiano Ronaldo, que según su aparato de propaganda está "triunfando" en el Mundial, ni siquiera es el pichichi del torneo a pesar de los goles de pandereta que ha logrado. Tampoco explican que la Portugal del "divino" Cristiano Ronaldo estuvo a un palmo de ser eliminada por Irán en la fase de grupos. Ellos cuentan la historia según les va y en su guión pone que hay que echarle mierda a Messi para proteger a su vedette consentida, esa que se quiere ir del Real Madrid porque le pagan la mitad que a Messi (que por algo será).



Estamos acostumbrados a sufrir a los palmeros del periodismo madridista loar las gestas de un tipo que logra un hat trick en una humillante repesca y clasifica a su selección para un Mundial. Son los mismos que le niegan el pan y la sal a Messi, que él solito se encargó de llevar a Argentina a Rusia con otro hat trick sin necesidad de acudir a la repesca. Son los que rinden honores a Cristiano Ronaldo por haber ganado una Eurocopa con Portugal, aunque su papel fuera irrelevante ante rivales de medio pelo y sus compañeros lograran el triunfo en la final... sin él. Son los que le niegan a Messi haber llegado a la final en las tres últimas grandes competiciones que ha disputado con la "banda" de Argentina, cayendo en los penaltis y en la prórroga. Podría haber sido mejor, pero también mucho peor.

Aparece Messi y desaparece Cristiano Ronaldo

La cuestión es que Argentina se jugaba la vida en su tercer partido en Rusia y apareció Messi. Portugal se jugaba la vida en su tercer partido del Mundial y desapareció Cristiano Ronaldo, fallando también un penalti, como viene siendo habitual en él cuando juega con Portugal. Sin embargo, el fracasado es Messi porque erró su lanzamiento ante Islandia. ¿Quién se acuerda ya de la cagada de Cristiano Ronaldo? Interesa que nadie.

Viven obsesionados con el sexto Balón de Oro de Cristiano Ronaldo y no reparan en gestos para ensuciar la imagen de Leo Messi, el mismo para el que alguno de estos buitres anunció en agosto pasado el inicio de su declive. La respuesta fue ganar la Liga con 17 puntos de ventaja sobre el Real Madrid, ganar la Copa del Rey, en la que el equipo blanco no cuenta, y alzarse con el pichichi y la Bota de Oro, la especialidad de Cristiano Ronaldo cuando sí estaba en la plenitud de su carrera.

La España triste que sufre con el talento de Messi

Messi los ha silenciado a todos. Puede tener un partido malo, o dos. Pero sigue siendo Messi. Quienes le hemos disfrutado durante trece años en el Barcelona no nos dejamos embaucar ni manipular por adoctrinadores de medio pelo. No se puede jugar como ha jugado Messi en los últimos trece años siendo un perfecto inútil como nos quieren vender desde la capital, en donde babearon con el hat trick de Cristiano Ronaldo a España lamentando que no hubiera sido un poker de goles para vencer al equipo al que Lopetegui y Florentino dejaron huérfano, mientras el "antiespañol" Piqué se partía le pecho por La Roja.

Y mientras aplauden los goles de chirigota de Cristiano Ronaldo siguen negando a Messi. Pura ignorancia bañada con una rabia incontenible que no les deja vivir y les obliga a expulsar espuramarajos por la boca. Es la España triste que sufre cuando el talento de verdad está a 500 kilómetros de su casa.