2018-08-30 17:08 Fichajes Por: Redacción MB

El Barça descubre por qué no quería a Yerry Mina

La salida de Yerry Mina tenía que ver más con la llegada de otro futbolista que por necesidad



El Barça ha hecho oficial la llegada de Ronald Araujo, un central de 19 años nacido en Uruguay que tiene como padrino, nada más y nada menos que a Luis Suárez. El ariete culé ha sido el máximo artífice para que el fichaje se acometiera y ha ayudado a la secretaría técnica a que el jugador dejara Boston River para firmar por el Barça por 1,7 millones de euros.

Por el momento, Araujo tendrá ficha con el Barça B, y su cláusula de rescisión será de 100 millones, pero en cuanto se adapte y dé el salto al primer equipo, esa cláusula subirá automáticamente a 200 millones. Los informes que se han manejado para su fichaje han sido muy satisfactorios, y el propio Luis Suárez ha elogiado mil veces a su compatriota, que llega como un refuerzo muy prometedor.



Y es por eso por lo que la salida de Yerry Mina está más que justificada. El ‘cafetero’, además de ocupar plaza de extra comunitario, era un impedimento para que Araujo pudiese entrar en un momento dado en los planes de Valverde, y ante la posibilidad que se ha abierto finalmente para fichar al uruguayo, era necesario que el colombiano saliese del equipo.

La despedida de Yerry Mina

El FC Barcelona cerró el traspaso de Yerry Mina al Everton por 30.250.000€. El central colombiano jugará esta temporada en el conjunto toffee, aunque no se descarta que en un futuro pueda volver. Como avanzó Marca, la cláusula de recompra que se guarda el Barcelona está cifrada en 60 millones de euros. Un dinero que solo se ejecutaría en caso de triunfar en la Premier League o tener una reventa superior prácticamente garantizada.

Yerry Mina solo ha estado ocho meses como jugador del Barcelona. Se marcha con la espinita de no haber podido triunfar, pero asegura ser otro culé más en Inglaterra.



Toca despedirme. Han sido solo ocho meses aquí, pero un club como el Barça, uno de los más grandes del mundo, y Barcelona, una ciudad maravillosa, te marcan para siempre. Más allá de haber jugado poco, aquí he podido seguir aprendiendo rodeado de los mejores. Atrás dejo un grupo humano fantástico, que me acogió con los brazos abiertos desde el primer día y me ayudó a mi adaptación. Compañeros, cuerpo técnico, presidente, directiva, secretaría técnica, empleados del club... todos estuvieron siempre pendientes de mí. Pude cumplir el sueño de vestir de azulgrana en el Camp Nou y sentir el cariño de la afición, tanto dentro como fuera del campo. Ahora me toca emprender un nuevo camino y quién sabe si algún día nos volveremos a reencontrar.
A mi familia y demás compañeros les diré que: 
Força Barça gràcies per tot.
DÉU US BENEEIXI.


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