2018-09-01 04:09 Prensa Merengue Por: Fede Peris

La prensa de Florentino descubre al fin al "niñato" Cristiano Ronaldo

La prensa palmera de Florentino ahora sí empieza a descubrir en Cristiano Ronaldo signos de inmadurez y un evidente déficit de educación.



Ha sido necesario que Cristiano Ronaldo se largara de mala manera del Real Madrid para que la prensa afín y adicta al régimen de Florentino haya caído al fin de la nube y aterrizado en el mundo real. 

A Cristiano Ronaldo le han reído las gracias en la capital de España durante los últimos nueve años por necesidad. Necesidad de oponer algo vestido de blanco al verdadero número uno mundial, Leo Messi, que viste la camiseta rival y que, con títulos o sin ellos, demuestra año tras año sobre el césped que no hay otro como él. 



La imagen de prepotencia que no gusta en ningún lado

A Cristiano Ronaldo le han regalado los oídos durante estos nueve años y ha llegado a creerse de verdad que él es el mejor. Y no lo ha sabido asimilar. Su nivel de egocentrismo, narcisismo y chulería le ha cegado hasta el punto de concitar en su persona unanimidad en el mundo entero: en todos los campos de España y Europa ha sido silbado y abucheado (algo que no sucede con Messi), porque la imagen de prepotencia que ofrece no invita a otra cosa. El último detalle, el pasado sábado con la Juve y enfrentado a la Lazio: su compañero Mandzukic marcó un gol después de un error suyo y su reacción fue lamentar su fallo en lugar de festejar el acierto de su compañero. No es un detalle, es una constante en su carrera.

Pero esa unanimidad contra su persona que se ha ganado a pulso Cristiano ha sido contrarrestada por el aparato de propaganda al servicio de Florentino Pérez que funciona a las mil maravillas en la capital de España. Y a todas sus fechorías, los periodistas gaiteros del poder han respondido con ejemplares lavados de cara tratando de ocultar sus chiquilladas para vender la imagen de un angelito.

Mientras estuvo en el Real Madrid se lo consintieron todo

Mientras fue del Real Madrid, a Cristiano Ronaldo se lo consintieron todo. Todo. Pero el "monstruo" se les ha ido de las manos y del Bernabéu, con una salida y unos mensajes cargados de dinamita contra el club que le ha hecho grande que no son más que el resultado de nueve años de caprichos consentidos y de mentiras sin más obletivo que hacerle parecer lo que no es. Y el colofón lo puso ayer despreciando a Modric y a sus excompañeros del Real Madrid, que son los que le han llevado a donde está, y evitando su presencia en Mónaco para rehuir el encuentro con Florentino Pérez, el presidente que le ha cubierto de oro.



Y su mentor Jorge Mendes diciendo que es "ridículo y una vergüenza" que la UEFA haya preferido premiar a Modric antes que a Cristiano. Y la hermanita, intentando ridiculizar a Modric en las redes sociales. Así de agradecido es el chico y lo que cuelga de él. Si no sabe ganar, es dificil imaginar que pueda aprender a perder. Pero estos modales no son nuevos de ahora. Siempre ha sido así. El problema es que los profesionales de la manipulación han preferido informar con la venda en los ojos y han optado por babear ante el mito en lugar de denunciar la auténtica realidad. 

Ahora descubren al verdadero Cristiano Ronaldo

Y ahora llegan las lamentaciones. Manu Carreño dice que Cristiano es "un niñato" por su chiquillada de ayer en Montecarlo. Tomás Roncero admite que "ha sido una pataleta infantil, se ha equivocado". Y Josep Pedrerol, su pelota número uno en el pasado, dice:  "¡Qué mal aconsejado está Cristiano y qué mal perdedor es Mendes. Que no gane Cristiano el Balón de Oro". Ya han cambiado de bando, ahora va de que no gane el Balón de Oro quien los recibió a puñados como regalo y sin merecerlos mientras los que ahora le regañan le ovacionaban con las orejas.

Nunca es tarde si la dicha es buena. Nueve años mintiendo sobre el empuja balones y marca penaltis que no se iba de nadie y ahora toca recular. Pero la culpa no es de Cristiano Ronaldo, sino de aquellos que le engañaron tratando de convencerle de que era el mejor. Y eso, en una persona inmadura y con un serio déficit de educación, es peligroso. Luego pasa lo que pasa. Por ejemplo lo de ayer en Mónaco.

 


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