2018-09-30 16:09 FC Barcelona Por: Fede Peris

El doping arbitral del Real Madrid es ya un escándalo bestial

La Liga está siendo adulterada por los árbitros, aunque exista el VAR, con decisiones que perjudican al Barça y benefician al Real Madrid.



El VAR no es la solución para los problemas del fútbol si la clase arbitral se empeña en utilizarlo según su conveniencia. Según la conveniencia del Real Madrid. En apenas una semana hemos podido comprobar cómo el VAR sirve para restarle puntos al FC Barcelona y dárselos al Real Madrid. Lo de siempre en la historia de esta competición.

El escandaloso penalti de Casemiro y la agresión de Ramos

Anoche hubo un penalti de libro de Casemiro en el Real Madrid-Atlético tocando el balón con la mano dentro del área teniendo el brazo despegado del cuerpo y desviando la trayectoria del balón. El VAR estaba ahí, pero, pese a las protestas colchoneras, el árbitro no se dignó a consultar la jugada... no fuera a ser que se viera obligado a señalar penalti contra el Real Madrid.



Luego Sergio Ramos atizó un manotazo sin balón al jugador del Atlético Correa, lo que significó una agresión con todas las de la ley. Pero Sergio Ramos ya tenía una tarjeta amarilla y el colegiado, Martínez Manuera, optó por hacerse el sueco en una clara demostración del doping arbitral que está adulterando el campeonato español.

La comparación con la expulsión de Lenglet

Estas dos decisiones polémicas se producen apenas unos días después de que el colegiado Gil Manzano dejara al Barça con diez jugadores durante 55 minutos en el Barça-Girona que aqcabó en empate expulsando a Lenglet por entender que un contacto de su codo con el jugador del Girona Pere Pons pudiera ser considerado como agresión. Ni el propio jugador del Girona lo entendió así. Pero para eso está el VAR, para machacar al Barcelona y solucionarle la vida al Real Madrid en un claro intento de impedir que se repita la Liga de la pasada temporada, en la que el Barça a estas alturas ya era prácticamente campeón y le sacó al final 15 puntos al Atlético y 17 al Real Madrid. 

El supuesto codazo de Lenglet a Pons admitía interpretaciones. El mamporro de Sergio Ramos a Correa no tiene más explicación que la agresión. Y para eso está el VAR, para entrar a juzgar cuando le interesa al Real Madrid y para desaparecer cuando le interesa al Real Madrid.



La Liga, como diría Simeone, está otra vez peligrosamente preparada para que la gane el Real Madrid. 

 

 

 


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