2018-10-02 09:10 FC Barcelona Por: Ricard Cardona

El Barça se convierte en un equipo protestante

Las amonestaciones que reciben los azulgrana por las quejas arbitrales empiezan a preocupar.



Ni siquiera el VAR ha sido capaz de frenar la injusticia en LaLiga. Ya van varios encuentros en los que el Barça ha salido perjudicado, aun disponer el arbitraje de la tecnología sobre el césped. El resultado ha llevado a una gran frustración por parte de jugadores culés, que no dan crédito a según qué decisiones del colegiado, totalmente contrarias a lo que podría señalar el videoarbitraje. En este sentido, las quejas de los jugadores culés se han empezado a suceder.

El problema de ello es que, por ende, también se están acumulando las amonestaciones en el equipo blaugrana. Un conjunto que destaca históricamente por su juego limpio y que ahora se está empapando de tarjetas por protestar a los árbitros. Las vieron ante el Athletic Messi, Busquets y Rakitic, teniendo razón o no al dirigirse al árbitro, pero lo cierto es que el equipo de Valverde sólo cometió nueve faltas.



El Barça se abona a las protestas.

Las protestas arbitrales se han convertido en el talón de Aquiles de un equipo que no puede permitirse sanciones ni exponer a sus jugadores a la expulsión, por las exigencias del calendario -acento en el bache por el que pasa el equipo- y por tener a jugadores lesionados -por ejemplo, Umtiti-.

Es por eso que las quejas, que además suelen llegar en los momentos complicados para los culés en el marcador, sólo juegan en contra del equipo blaugrana: pérdida inútil de tiempo, sanciones a los jugadores... y una imagen que no representa al Barça. El VAR debe servir para abrir nuevas vías de queja a los errores arbitrales que han demostrado que se pueden seguir produciendo.


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