2018-11-06 23:11 FC Barcelona Por: Carlos Muñiz

Malcom lleva al Barça a los octavos de final de la Champions League (1-1)

El Barça, sin Messi, ofrece otro recital de fútbol en San Siro, aunque sin el premio de la victorias que mereció su dominio y las oportunidades que creó.



Si el Barça fuera el Real Madrid, ahora estarímos hablando de Malcom como del brote verde que tiene que llenar de ilusión el futuro blaugrana por su gol decisivo. Sin embargo, el Barça no es el Real Madrid. Malcom, a diferencia de Vinicius, es uno más, uno más en el fondo de armario. Para estrellas ya hay otras. Desde Messi, que hoy no ha jugado, hasta Luis Suárez, pasando por Rakitic, Piqué, Busquets, Alba, Arthur. El Barça no ha ganado en Milán, pero como si lo hubiera hecho. Ofreciendo una imagen de excelencia que está por encima del resultado. Jugando así se puede empatar e incluso perder si hace falta.

El FC Barcelona ha realizado una primera parte memorable, pero sin gol. Al nivel del festival desplegado en Wembley para aniquilar al Tottenham por 2-4. Pero en Londres Messi estaba en el campo. Hoy en la grada de San Siro. 



El once de Valverde, con la novedad de Dembélé en el lugar de Rafinha buscando más velocidad y profundidad, ha dominado como ha querido a un Inter que ha sido incapaz de neutralizar el juego de control y toque barcelonista. Jugando al primer toque, el Barça ha asfixiado a los jugadores interistas, que corrían y corrían como pollos descabezados en busca de un balón al que nunca llegaban. Y cuando lo recuperaban lo perdían enseguida, apenas un par de toques. La presión del Barça hacía el resto.

San Siro celebraba como si fuera un gol cada recuperación del balón

El Barça no sólo controlaba, llegaba con facilidad y generaba ocasiones de gol. Una detrás de otra. Luis Suárez ha tenido hasta cinco claras en la primera mitad. También pudieron marcar Coutinho y Rakitic. El partido era tan claro para el Barça que San Siro rugía cada vez que un jugador de los suyos conseguía recuperarle un balón al Barça. Cada corte era celebrado como si se tratara de un gol. Y es que el Barça ponía el juego mientras que el Inter debía conformarse con destruir todo lo que pedía. Y así se llegó al descanso, con un 0-0 que pudo haber sido perfectamente un 0-5.

Y la segunda mitad discurrió con la misma tónica. Coutinho, entre líneas, desbordaba y encontraba a Luis Suárez, que seguía acumulando ocasiones y sufriendo la prolongación de la maldición que le impide marcar en Champions League. Si en la primera mitad el uruguayo dispuso de cinco oportunidades, en la segunda mitad, de tres, con gol anulado incluido porque el balón salió del campo antes de que Rakitic le asistiera. También Coutinho volvió a probar suerte con el disparo y Dembélé. Pero la pelota no quería entrar.



¿Y el Inter? Nada de nada. Aunque hay que entender que su juego debe ser siempre así, porque el público estaba encantado cada vez que sus jugadores enlazaban una jugada de tres pases, o cada vez que forzaban un córner. Poca exigencia para un equipo con muy poco talento, que sólo ha dado señales de vida cuando Borja Valero ha sustituido a Nainggolan. Ni siquiera Ter Stegen ha tenido oportunidad de poner una mano salvadora. Sencillamente porque el Inter no intimidaba.

El partido se volvió loco al final

Pero en los últimos compases del encuentro el juego enloqueció. Malcom entró en el minuto 82 por Dembélé, y la primera pelota que tocó la enchufó en la portería milanesa. Un gol de clase, amagando en el disparo y sorprendiendo al portero. Justo premio para Malcom, que lo necesitaba y acabó llorando, y para el Barça, que había forzado previamente una docena de oportunidades claras.

Pero la alegría duraría poco porque en el 87 Icardi aprovechó un falló en cadena de la zaga blaugrana para anotar el empate. El fútbol es así de injusto. Icardi, en los 180 minutos del duelo con el Barça a ida y vuelta, ha demostrado ser un auténtico paquete. Un armario sin movilidad que no ha creado más peligro que el que se ha encontrado a tres minutos del final. Pero le ha entrado. Suárez, mucho más activo, mucho más brillante, mucho más jugador, no marcó. Así es el fútbol.

La grandeza del Barça, que ya está en los octavos de final de la Champions League, se traduce en cómo celebró San Siro el empate. Como su el Inter hubiera ganado la Champions League. Normal, enfrentarse al Barça y no acabar derrotado es motivo de felicidad, aunque para ello se haga un partido nefasto sin más objetivo que el de intentar no encajar goles. 

 

Ficha técnica

Inter, 1- FC Barcelona, 1

Inter

Handanovic; Vrsaljko, De Vrij, Skriniar, Asamoah; Vecino, Brozovic (Lautaro, 84'); Politano (Candreva, 81'), Nainggolan (Borja Valero, 62'), Perisic; Icardi.

Barcelona

Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Busquets, Rakitic, Arthur (Arturo Vidal, 73); Dembélé (Malcom, 80'), Luis Suárez, Coutinho.

Goles

0-1 M.82 Malcom. 1-1 M.87 Icardi.

Árbitro

Szymon Marciniak (Polaco). TA: Rakitic (42'), Perisic (88').

Estadio

Giusseppe Meazza 75.000 espectadores

 


Deja tu Comentario