2018-12-02 21:12 FC Barcelona Por: Fede Peris

Lo que pasó (de verdad) en la enganchada de Piqué y Gerard Moreno

Hace mucho tiempo que Gerard Moreno, perico de corazón, se la tiene jurada a Gerard Piqué y al Barça.



La cosa viene de lejos. El odio visceral que Gerard Moreno siente hacia el Barça y especialmente contra Gerard Piqué viene de su época de jugador del Espanyol. Nadie como él salía dispuesto a repartir leña contra todo lo azulgrana como el hoy jugador del Villarreal. Y Gerard Moreno ha saltado al césped como si todavía fuera jugador del Espanyol: descontrolado, con los ojos hinchados de sangre y con hambre y sed de venganza. Pero, una vez más, le ha salido mal. Como casi siempre.

Una entrada criminal de Moreno lesionó a Piqué en el último derbi

Estaba nervioso, muy nervioso, Gerard Moreno. No encajó bien el gol de Gerard Piqué que ponía al Barça por delante en el marcador. El Barça le ganaba y, además, Piqué había sido el ejecutor de su equipo. Y eso le puso a cien y fue directo a por Piqué con ganas de buscarle las cosquillas. 



Hay que recordar el último Espanyol-Barça en Cornellà, con Gerard Moreno en el campo vestido de blanquiazul. Una entrada criminal, a destiempo y sin venir a cuento, dejó a Piqué lesionado en la rodilla derecha. 

Lo que ha pasado en el Camp Nou

Hoy, en la disputa de un balón, Piqué y Moreno han forcejeado y la mano de Piqué ha tocado la cara de Moreno. Y éste se ha revuelto como una fiera yendo a Piqué a pedirle explicaciones. Este le ha dicho que no se ponga nervioso, que no ha sido para tanto, al menos no ha llegado al nivel del patadón que le dio a él y que le dejó lesionado, con el partido a punto de acabar y sin posibilidad de jugar el balón.

La cuestión es que Moreno estaba buscando el momento para montar jarana barriobajera, de las que le gustan a él. Quería tener su minuto de gloria, como ya ha sucedido otras veces en las que se ha enfrentado al Barcelona, y lo ha tenido.



Piqué ha escuchado sus tonterías, su rabieta de niño mimado que quiere el juguete de ganar al Barça y no se lo dan,  y le ha tocado la cabeza ninguneándole e indicándole que se fuera con la música a otra parte, pero el experico se lo ha tomado a mal. Y se ha pasado el resto del partido tratando de tomarse la justicia por la mano con Piqué o con cualquier azulgrana que se le pusiera por delante, como ya hacía cuando jugaba en el Espanyol y las ordas pericas le ovacionaban en su caza al culé con entradas salvajes.

Ha vuelto a intentar hacerle daño a Piqué

En el minuto 78, en un salto con Piqué, ha ido a por él poniéndole la cadera con la intención de hacer daño. Piqué se ha enfado, se lo ha recriminado y ambos han permanecido unos segundos enfrentados, tocándose con la frente y mirándose en actitud desafiante.

Estaba tan fuera de sus casillas que su entrenador le ha sacado del campo en vista de que el Villarreal jugaba con un hombre menos, dado que Gerard Moreno estaba más pendiente de devolvérsela a Piqué que de jugar al fútbol. Y se ha ido del campo mostrando otra faceta de su personalidad barriobajera aplaudiendo al público, que estaba indignado con su comportamiento mezquino.

El bluff millonario del Villarreal

Se entiende que Moreno esté nervioso porque llegó al Villarreal como un traspaso millonario generando muchas expectativas y ha defraudado a todos, hasta el punto de llevar a su nuevo equipo a las posiciones de cola en las que ya estaba acostumbrado a figurar cuando era jugador del Espanyol. 

Muy lamentable el comportamiento de este jugador de la cantera del Espanyol que no parece querer madurar. Iba para estrella y se ha quedado en estrellado. Hace falta algo más que una mirada desafiante a Piqué para ganarle la partida a él y al Barça. Y Gerard Moreno no sabe más. Se queda ahí. Este chico necesita progresar y que alguien le enseñe educación y deportividad. Por el camino que va acabará mal.

 

 

 

 


Deja tu Comentario