2018-12-06 17:12 Real Madrid Por: Redacción MB

Un problema menos: Devuelven a Argentina al más peligroso

Las barras bravas han llegado a Madrid pero se han quedado sin uno de los líderes



Los Cuerpos de Seguridad están muy al tanto de los argentinos que puedan llegar este fin de semana a Madrid para ver la final de la Copa Libertadores entre River y Boca. Después de lo ocurrido en Argentina la semana pasada, lo esencial es que ese escenario no vuelva a repetirse, pro lo que se están tomando medidas muy severas.



Por eso, uno de los líderes de esas barras bravas ha sido devuelto a Argentina en cuando se le ha identificado en Madrid. Se trata de Maxi Mazzaro, quien no llegó ni a pasar el puesto de migración según se ha informado desde Argentina.

Por tanto, parece que la seguridad se está tomando muy en serio para este partido y no se va a permitir que ningún radical entre al Santiago Bernabéu con la intención de no disfrutar del fútbol y de generar violencia con los hinchas rivales.



Desde Argentina ya se ha mandado un aviso: "Lo que les aconsejamos a las personas que tengan hechos de violencia en su pasado y que tengan este tipo de antecedentes es que no viajen porque acá el Gobierno español está muy firme en tomar una postura con esto. Y las personas que tengan algún hecho de violencias serán deportadas o no se les permitirá ingresar al estadio".

La Libertadores, un impacto "positivo" para Madrid

No sólo el Real Madrid saldrá beneficiado de organizar de forma espontánea la final de la Copa Libertadores: también la capital española en general recibirá un impacto positivo de la celebración del partido, concretamente con unos ingresos de 42 millones de euros sólo por albergar el Superclásico argentino más esperado de la historia en el Santiago Bernabéu.

Así lo ha contado el presidente de la patronal madrileña CEIMJuan Pablo Lázaro, que ha hecho una valoración muy positiva del hecho de que Madrid albergue tan importante evento. Lázaro destaca la capital española como una ciudad "moderna, con buenas infraestructuras, segura, y que es tenida en cuenta a nivel mundial".

La CEIM tiene claro que "este evento generará para Madrid, por un lado, ingresos directos e indirectos por los desplazamientos que se van a producir para ver el partido, así como ingresos inducidos, consecuencia de que el partido y la imagen de Madrid se va a transmitir a todo el mundo", tal y como ha transmitido su presidente, convencido del impacto "positivo".

Se espera que la final de la Libertadores entre Boca y River alcance una audiencia global de más de 200 millones de personas, lo que equivaldría a una gran campaña de publicidad multicanal a nivel mundial.