2018-12-09 23:12 Real Madrid Por: Carlos Muñiz

El River será rival del Real Madrid en el Mundial de Clubes (3-1)

River Plate se ha impuesto en la prórroga por 3-1 a Boca Juniors en la final de la Copa Libertadores disputada en el Bernabéu..



¡Qué aburrimiento! Ver a River Plate y Boca Juniors enfrentados puede despertar pasiones, rivalidades y hasta odio. Lo que no conseguirá es atraer el interés entre el espectador neutral. El "Superclásico" River-Boca, resuelto en la prórroga por River Plate, ha sido un tostón, una ofensa al fútbol que sólo se ha animado al final, cuando el empate llevó a la prórroga y la emoción se trasladó al marcador.

El Superclásico no es más que el clasiquito

Le llaman Superclásico, aunque habría que dejarlo en "clasiquito" si se trata de compararlo con el clásico Madrid-Barcelona de España. Ni por nombres, ni por juego. El Superclásico argentino es un bodrio en cuanto a calidad futbolística. Un bodrio que no justifica violencias. Un bodrio que gracias a la violencia de los hinchas ha conseguido relevancia internacional trasladando su escenario al Bernabéu. Pero demasiado ruido para tan pocas nueces.



Sin cracks, con jugadores voluntariosos, pero sin talento, el River-Boca ha sido un duelo de voluntades, un esfuerzo físico titaníco, pero carente de chispa técnica que sólo se ha desnivelado cuando Boca ha perdido a Barrios por una doble amarilla al inicio de la próorga. Boca inmauguró el marcador en el minuto 43 gracias a un gol de Benedetto aprovechando un pase en profundidad de Nández. En la segunda mitad el River puso más ímpetu y logró el premio del empate en el minuto 67 con un gol de Pratto. 

La expulsión de Barrios decide el partido

Y así se llegó a la prórroga. A los 3 minutos de la prolongación llegaría la jugada clave que dio con Barrios en la caseta por doble amarilla. Con 27 minutos por delante y las fuerzas muy justas, Boca se hundió. llegaron los calambres y el el River se creció. En el minuto 18 de la prórroga Quintero desniveló la balanza con un golazo desde fuera del área que se coló como una exhalación en la meta de Armani.

Quedaban doce minutos y el Boca se jugó el todo por el todo. Armani remataba todos los córners y Gago se iba, roto, dejando a su equipo con nueve hombres. Y tanto subió Andrada a rematar, que después de un poste boquense a un minuto del final, un córner acabó con el balón controlado por River y sin portero en la meta de Boca.  Pity se recorrió el Bernabéu de punta a punta, sin oposición, hasta llegar a la meta de Boca, desguarnecida, para fusilar el 3-1.



River se ha proclamado campeón de la Copa Libertadores ante oas 62.000 personas que no llenaron el Bernabéu y ante la atenta mirada de Leo Messi, que asistió al partido con su padre, su hijo Thiago y Jordi Alba y Busquets. También estuvo James, y media Juventus, y Griezmann, y Sneijder, y Cambiasso. Cita de cracks en el Bernabéu. El River será el probable rival del Real Madrid en la final del Mundial de clubes si se cumplen los pronósticos y ambos alcanzan el último partido. 

Ficha técnica

River, 3 - Boca, 1

River Plate

Armani; Montiel (Mayada, 73'), Maidana, Pinola, Casco; Ponzio (Quintero, 58'), Enzo Pérez; Palacios (Álvarez, 97'), Nacho Fernández (Zuculini, 111'), Pity Martínez; Pratto.

Boca Juniors

Andrada; Buffarini (Tévez, 111'), Izquierdoz, Magallán, Olaza; Wilmar, Pablo Pérez (Gago, 89'), Nández; Villa (Jara, 96'), Pavón, Benedetto (Ábila, 61').

Goles

0-1 M. 44 Benedetto. 1-1 M. 68 Pratto. 2-1 M. 109 Quintero. 3-1 M. 122 Pity Martínez.

Árbitro

Andres Cunha (uruguayo). TA: Ponzio (27'), Nacho Fernández (81'), Maidana (83'), Casco (121') / Buffarini (15'), Pablo Pérez (43'), Wilmar (87' y 92'), Tévez (121'). TR: Wilmar (92').

Campo

Bernabéu, 62.282 personas.

 


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