2018-12-13 16:12 FC Barcelona Por: Redacción MB

Lo que no ha explicado el Barça sobre su renuncia a Miami

El Barça decidió declinar la oferta de jugar en Miami por varias razones



El Girona-Barça que estaba programado que se jugara en Miami el próximo mes de enero no se va a disputar en tierras estadounidenses finalmente. El encuentro de LaLiga ha sido rechazado por las máximas federaciones internacionales y por la española y acabará jugándose en Girona.

Todo esto se ha debido a la renuncia del Barça de viajar a Florida para disputar el encuentro, pese a estar de acuerdo en primera instancia. Pero el club que preside Bartomeu tiene sus razones para haber renunciado, ya que la UEFA hubiese expulsado de manera instantánea al equipo de la Champions League por desobediencia, y además la FIFA habría excluido a todos sus jugadores internacionales de los partidos que deberían jugar con sus respectivas selecciones.



Todo esto, además que los árbitros de LaLiga dependen directamente de la Federación y había un miedo a que se volviesen de manera clara en contra del club, hizo que el Barça echase para atrás la iniciativa de ir a jugar a Miami y se decantara por jugar ese partido en tierras catalanas.

El propio presidente de la UEFA, Ceferin, manifestó que "en todo caso hacen falta permisos que no se han tramitado, para empezar los de las Federaciones de España y Estados Unidos y también los de la UEFA y la CONCACAF. El partido no se va a jugar".

El Barcelona no quiere enfadar a los árbitros

El Barcelona, que anteriormente había mostrado su postura favorable a viajar a Miami para jugar el partido, luego se echó atrás. Más allá de los motivos que pudieran llevar a ese cambio de estrategia, la realidad es muy concreta y simple. Según fuentes conocedoras del caso, el Barça cambió de opinión por la suma de diversos motivos.



Más allá de que dentro del vestuario había jugadores, como Busquets y Sergi Roberto, que apoyaban las teorías de AFE de no aceptar (el sindicato amenazó con la huelga) o de que Rubiales tirará por al vía judicial, Bartomeu tenía una cosa clara: mejor no quedar a malas con la RFEF. En el club azulgrana saben que más vale no ponerse a malas con la organización que, si bien no gestiona el campeonato de Liga, sí es quien reparte los arbitrajes.

La Federación es quien maneja todo el estamento arbitral y el club ha preferido no ir demasiado lejos en este asunto de Miami temiendo represalias en ese aspecto. LaLiga ya no intentará convencer al Barça ni tiene un plan B para esta temporada. Ya trabaja en la siguiente. La patronal no tendrá ninguna penalización por parte de Relevent (la compañía organizadora): no hay cláusula sancionadora, al igual que el Barça tampoco será castigado por deshacer un pacto voluntario.


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