2019-02-09 13:02 FC Barcelona Por: Fede Peris

El Real Madrid lleva tres años haciendo el ridículo con Sergio Ramos

Sergio Ramos lo protesta todo en el campo y el Real Madrid fuera del campo. Siete tarjetas de Ramos recurridas, siete fracasos consecutivos.



Sergio Ramos es el futbolista más guarro de España y de Europa. Las estadísticas están ahí para conformarlas. No sólo es violento sobre el terreno de juego, sino que no asume lo que hace y todo lo protesta. Y los árbitros se lo consienten porque no desean profundizar aún más en la herida del futbolista más tarjeteado de la historia del fútbol.



Pero no sólo protesta él. También el Real Madrid, fiel a los valores que le caracterizan. A Ramos, por ejemplo, le perdonaron la tarjeta roja en el Camp Nou al comerse el árbitro, Mateu Lahoz, una segunda amarilla de libro. Pero no contentos con eso, en lugar de taparse y agradecer al árbitro que no expulsara a su jugador, el Real Madrid ha recurrido ante el Comité de Competición por la amarilla que vio en el Camp Nou.

Y ha pasado lo que pasa siempre, que por séptiuma vez consecutiva los comités han rechazado las alegaciones del Real Madrid por Sergio Ramos. 



Tres años recurriendo... y fracasando

Tiene delito que este tipo, que es tan buen jugador como peligro público, haya decidido no corregir su actitud violenta sobre los terrenos de juego y a cambio se dedique a protestarlo y recurrirlo todo. Ahora mismo está apercibido de sanción en Liga, Copa y Champions League. Y es que no sabe jugar un partido sin repartir zurriagos y protestarlos si los señalan, que no siempre ocurre.

Llevan tres años recurriendo tarjetas de Sergio Ramos y tres años haciendo el ridículo porque no sirven de nada los recursos. Es la manera de caer en el victimismo y de hacer creer al mundo que los árbitros le tienen manía a Sergio Ramos y al Real Madrid. Es el recurso de equipo pequeño acomplejado. Lo mejor es que Sergio Ramos se comportara como un profesionaly no como una hiena. Esa sería la mejor manera de no tener que recurrir, porque no habría motivo para hacerlo.

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