2019-05-07 23:05 FC Barcelona Por: Fede Peris

¡Estrellados en Anfield! ¡No tienen perdón! (4-0)

El Barça se deja remontar en Anfield por el Liverpool con un cuarto gol que roza lo cómico y que deja señalada a toda la defensa.



El Liverpool ha remontado el 3-0 que se llevó del Camp Nou en el partido de ida de las semifinales de la Champions League y se ha colado en la final de Madrid que estaba reservada para el Barça. 4-0. Un resultado que hace daño. Un resultado justo. Un resultado que nadie esperaba, especialmente tras la experiencia de Roma la temporada pasada. Pero han vuelto a tropezar con la misma piedra. Y no tienen perdón. 

No han estado a la altura de la camiseta que defienden

Los jugadores que han salido hoy a defender el honor del Barça no han sabido estar a la altura de la camiseta ni del escudo que defienden. Esperaba la final de Madrid, millones de seguidores confiaban en ellos. Pero no han sabido estar a la altura. Coutinho ha vuelto a fracasar. Y hoy no han aparecido ni Messi ni Luis Suárez. Es cierto que han realizado hasta ahora una temporada magnífica, intachable. Pero el borrón de hoy lo tapa todo. El barcelonismo no se ha merecido esto. 



Un equipo, el Liverpool, ha salido con fe y ganas a por la remontada. El otro, el Barça, se ha limitado a esperar a que pasaran los minutos confiando en que el 3-0 de la ida sería suficiente. Pero se ha repetido la historia de Roma, una historia que todos se sabían de memoria. Ha fallado el equipo y han fallado las individualidades. Messi puede incluso perder un Balón de Oro que tenía en el bolsillo. De momento ya no podrá ganar su quinta Champions y el impresentable Cristiano Ronaldo podrá seguir enseñándole su manita. Y el Barça se queda sin su Sexta Champions. La era Messi enfila sus últimos años y el Barça corre el riesgo de no saberle sacar todo el rendimiento posible.

El cuarto y decisivo gol del Liverpool, inadmisible, retrata a toda la defensa del Barça

Hoy es un día triste para el barcelonismo. Ter Stegen no tiene la culpa. Como siempre, ha salvado dos goles. Pero le han dejado muy vendido. Jordi Alba ha estado nefasto. Su banda era un coladero. Y Sergi Roberto, como lateral, no ha funcionado. Piqué y Lenglet han dejado vendido a Ter Stegen. Especialmente en el cuarto y decisivo gol, cuando un lanzamiento de corner de Alexander-Arnold ha pillado a toda la defensa en las nubes. ¡Inadmisible! ¡Todos retratados! Un digno colofón para un naufragio intolerable.

El Liverpool ha jugado sin Salah y sin Firmino. Algo así como si el Barça se hubiera presentado en el partido sin Messi y sin Luis Suárez. Y aún así ha humillado al Barça. Las culpas podrían hacerse extensivas al banquillo. Valverde no ha sabido sobreponerse a la tela de araña que el Liverpool ha montado para evitar que Messi jugara cómodo y le llegaran balones en condiciones. Pero tampoco sería justo. Aquí no hay más que culpables que los jugadores que han saltado al césped a defender (es un decir) los intereses del Barça. Hoy Messi tenía que haber dicho: "¡Aquí estoy yo!" Y no lo ha hecho.



Messi hoy no podía fallar... ¡y ha fallado!

Y eso que el Barça ha dispuesto de más ocasiones claras de gol en la primera mitad, pero no las ha sabido materializar. Toda la suerte que tuvieron en la ida les ha faltado hoy. Porque llegar, han llegado. Sucede que el Liverpool, llegando menos, ha llegado mejor. Y en situaciones como la de hoy es cuando se echa de menos a los cracks. Especialmente a Leo Messi, al que se le puede perdonar que falle ante el Leganés. Pero hoy no. Hoy no tiene perdón. Hoy tenía que estar y no ha estado. Y ha recordado más al Messi fracasado de la selección argentina que al que estamos acostumbrados a ver en el Barça.

Hoy sólo se salva de la quema Arturo Vidal. Parecía el único que tenía claro lo que estaba en juego. ¡Y Valverde le ha sustituido! "Han sido mejores, tenemos que pedir perdón", ha dicho Busquets al término del partido. No es suficiente. No vale como excusa. No basta con pedir perdón y a otra cosa mariposa. En su caso, se ha ganado a pulso que De Jong le deje en el banquillo la próxima temporada para que no tenga necesidad de pedir perdón nunca más. De hecho, Busquets, que en su época buena era el hombre que oxigenaba al equipo y que distribuía el juego, hoy ha conducido a sus compañeros al naufragio total. Lo suyo tiene solución con De Jong, pero la faena que hoy le han hecho al barcelonismo ya no tiene arreglo y perseguirá a sus responsables el resto de sus días. 

De la misma manera que nos queman las manos de tanto aplaudirles, cuando llegan derrotas humillantes, como las que nos ocupa, hay que decir las cosas por su nombre. Estaba escrito en el guión que el Liverpool vendería cara su derrota y que el 3-0 no garantizaba un partido plácido en Anfield. Y así ha sido. A los siete minutos los reds ya estaban por delante en el marcador al aprovechar Origi un despiste defensivo blaugrana. Anfield se venía abajo. El Barça no se encontraba y los jugadores del Liverpool iban como motos anticipándose en todo momento y agobiando al Barça con ataques furiosos que obligaron al centro del campo barcelonista a defender muy atrás.

El Barça lo pasó mal, pero llegó con facilidad y sin puntería

Sin embargo, el Barça se ha rehizo y a los 18 minutos había generado cuatro oportunidades muy claras de gol ante la portería de Allison. Poco a poco el Liverpool fue perdiendo gas y Arturo Vidal, inmenso, como nunca, imponía su ley en el centro del campo. Jugando con criterio y cortando todo lo que le llegaba. Exhibición de derroche. Este era un partido para él. Para jugar este tipo de encuentros se le ha fichado. Y no ha defraudo. Él puso el músculo cuando el once de Valverde no conseguía controlar el balón y se desesperaba.

Lo cierto es que el Barça nunca llegó a encontrarse cómodo a lo largo de la primera mitad y lo pasó mal. Sin embargo, lo innegable es que cuando el Barça llegaba a la portería rival sembraba el pánico. Esta vez faltó puntería, la que sí tuvo el Barcelona en el partido de ida, para liquidar la eliminatoria con un gol en la primera mitad. El Barça lo pasaba mal, pero dispuso de más oportunidades claras para marcar. Especialmente Messi, que erró en el disparo hasta en cuatro ocasiones. Pero hubo más. De Coutinho, de Jordi Alba. De Luis Suárez...

Un gol de chirigota para eliminar al Barça

El Liverpool tuvo más el balón en la primera mitad. Tras el descanso, se supone que el Barça saldría con los errores de la primera parte detectados y corregidos. Sólo necesitaba un gol para cerrar la eliminatoria. Pero el gol llegó para el Liverpool por medio de Wijnaldum en el minuto 54. Y dos minutos después después, el mismo Wijnaldum fusilaba el 3-0 rematando cómodamente de cabeza sin oposición e igualando la eliminatoria cuando aún quedaba más de media hora por jugarse.

Fue ahí cuando el Barça perdió la cabeza. El Liverpool le puso inteligencia al juego y el Barça se embarulló buscando a Messi. En la segunda mitad ha disfrutado de menos oportunidades para marcar, pero también las ha tenido. El Liverpool ha puesto el freno, consciente del daño que le habría hecho un gol del Barça. Y cuando Anfield ya esperaba la prórroga, Alexander-Arnold ha engañado a todo el mundo haciendo un amago en el lanzamiento de un corner y ha dejado en evidencia a toda la defensa del Barça, que no estaba atenta al balón y se ha comido el segundo gol de Origi. 4-0. ¡Increíble! Quedaban 11 minutos más los cinco que añadiría el árbitro. Perdidos. Juego embarullado, buscando a un Messi que no estaba y a un Suárez desconocido. Tan desconocido como este Barça irreconocible.

El sueño de Madrid se esfuma. Y con él otra Champions League que se esfuma en écpoca de recortar distancias con el Real Madrid. Sobrados en las competiciones españolas, han vuelto a estrellarse en Europa. El Liverpool estará en la final con todo merecimiento. Hoy ha ganado con todas las de la ley y en Barcelona perdió por 3-0 pero sin merecer un correctivo tan severo. En cambio, este Barça se mereció salir humillado de Anfield porque su juego fue una ofensa a la historia y valores de este club que no merecen este castigo.

Ficha técnica

Liverpool, 4 - Barça, 0

Liverpool

Alisson; Alexander-Arnold, Matip, Van Dijk, Robertson (Wijnaldum, m.46); Milner, Henderson, Fabinho; Mané, Origi (Gomez, m.85) y Shaqiri (Sturridge, m.90)

FC Barcelona

Ter Stegen; Roberto, Piqué, Lenglet, Alba; Busquets, Vidal (Arthur, m.74), Rakitic (Malcom, m.80); Messi, Suárez y Coutinho

Goles

1-0. Origi, m.7, 2-0. Wijnaldum, m.54, 3-0. Wijnaldum, m.56, 4-0. Origi, m.79

Árbitro

Cüneyt Çakir (TUR) amonestó a Fabinho (m.11), Matip (m.65) por parte de los locales y a Busquets (m.45), Rakitic (m.52), Semedo (m.75) por parte de los visitantes

Incidencias

Partido correspondiente a la vuelta de semifinales de la Liga de Campeones disputado en el estadio de Anfield ante unos 54.000 espectadores.


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