2019-05-30 06:05 FC Barcelona Por: Fede Peris

Barça de Messi, 34 - Real Madrid de Florentino, 20. ¡La humillación total!

El ruido del vocerío de los propagandistas de Florentino Pérez intenta tapar la cruda realidad: el Barça de Messi humilla al Real Madrid de Florentino a título limpio.



El madridismo, especialmente sus popes mediáticos, están eufóricos porque el Barça cierra la temporada sin Champions League y sin la Copa del Rey (que este año, por primera vez en cinco años sí era un título importante). A falta de otras alegrías que pueda proporcionar el Real Madrid (a 19 puntos del Barça en La Liga) y apeado de la Copa por el tiki taka del Barça y de la Champions por el del Ajax, a los gaiteros de Florentino Pérez en los medios no les ha quedado más alegría para disfrutar que las derrotas del Barça.

Y ahora el deporte nacional es debatir que el Barça es un desastre, que tienen que echar a todos los jugadores y empezar de cero. Como si el desastre (?) del Barça pudiera ser comparable al ridículo vergonzoso que ha protagonizado el Real Madrid de agosto a mayo.



El Barça de Messi arrasa al Real Madrid de Florentino

El debate también se extiende a Leo Messi. La aves carroñeras de rapiña no han dejado pasar la oportunidad para lanzarse sobre él cuestionando su hegemonía insultante que ha mantenido en el fútbol mundial desde su irrupción en la competición de elite. Un dato deja retratados a los propagandistas blancos que intentan día tras día ensuciar el buen nombre del Barça y de Leo Messi.

Desde que Messi apareció en el FC Barcelona, el equipo azulgrana, de su mano, ha conseguido 34 títulos: 10 Ligas, 4 Champions League, 6 Copas del Rey, 8 Supercopas de España, 3 Mundiales de clubes y 3 Supercopas. ¿Y el Real Madrid?: 4 Ligas, 4 Champions League, 2 Copas del Rey, 3 Supercopas de España, 4 Mundialitos y 3 Supercopas de Europa. Total: 20 títulos. 

La humillación del Barça al Real Madrid

Barça de Messi, 34 títulos. Real Madrid de Florentino Pérez, 20 títulos. Esa es la realidad. Eso es lo que los propagandistas del régimen de Florentino intentan ocultar detrás de sus gritos de euforia cada vez que el Barça. Y es que la grandeza de un club se mide por su capacidad para ilusionar a los pequeños con sus derrotas. Y en el Real Madrid de florentino Pérez, a falta de alegrías continuadas de los de casa, viven de celebrar las derrotas ajenas. 



Esa es la diferencia entre un equipo grande y otro pequeño. El pequeño vive pendiente de lo que hace el grande, mientras el grande se limita a ganar, ganar y ganar. Con alguna derrota, claro está, porque esto es un deporte. Pero fundamentalmente a ganar: 34 a 20. ¿Puede haber una humillación más grande para el Real Madrid? Esto no lo tapa ni la derrota de Anfield ni la del sábado en la final de Copa. 


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