2019-09-10 08:09 Fichajes Por: Fede Peris

El Barça se prepara para fichar a Neymar en enero

Los próximos meses en París pueden ser un infierno para Neymar. En 2020 el Barça puede acudir a la FIFA para que fije el precio justo del traspaso, que es de 170 millones y sin jugadores por medio.



La solución final al caso Neymar no es definitiva. Aunque se quede en París, a nadie se le escapa que se queda a disgusto, con la afición en contra, con el resquemor del presidente Nasser Al Khelaiffi, que se ha sentido despreciado, y con muchas dudas entre sus compañeros de vestuario.



Una bomba de relojería en Paris

Los próximos meses de Neymar en París pueden ser un infierno para todos. Al Khelaiffi no ignora que se ha quedado con una bomba de relojería activada y que en cualquier momento le puede estallar en las manos.

Neymar, además, valora el esfuerzo económico que el Barcelona ha intentado hacer por él, entiende la situación financiera del club y reserva su enfado al PSG mientras sueña con hacer realidad su sueño de volver al Barça en los próximos meses. Neymar se ha tomado su continuidad en Paris como un periodo de transición y no se olvida de su verdadero anhelo de volver a jugar en  el Barça junto a Messi.



En principio ha pactado con Bartomeu que lo volverán a intentar el próximo verano, pero a poco que se den las circunstancias en enero, Neymar volaría feliz a Barcelona en el mercado de invierno. Los lazos que le unen al PSG se han roto definitivamente y sólo sigue allí por imperativo legal. Y no parece esta la mejor manera de retener a un jugador de su categoría y su cotización. 

Es posible que Al Khelaiffi pueda estar ahora feliz por el escarmiento que le ha dado al jugador, pero se hace difícil entender que Neymar pueda dar lo mejor de sí mismo en los próximos meses si no es feliz en el equipo en el que juega.

Neymar y el Barça están dispuestos a acudir ante la FIFA para que ejerza de mediador y fije un precio razonable del traspaso. Eso será posible en 2020. En verano o en enero. Entonces la FIFA fijará un precio de 170 millones (sin jugadores por medio)  que el Barça sí está dispuesto a aceptar.