2019-09-20 18:09 Real Madrid Por: Fede Peris

El vídeo de la vergüenza: ¡¡El desprecio inaceptable de Bale al Real Madrid!!

El gesto de Bale hacia el banderín con el escudo del Real Madrid en París retrata su falta de compromiso con el club que le paga.



Da la sensación de que Gareth Bale intenta acumular méritos para que le echen del Real Madrid. Ha estado muy cerca este verano, pero la falta de ofertas de nivel lo impidió. El numerito que montó en París con el banderín ya es por sí solo motivo de despido.



Con los símbolos no se juega. Y Bale lo ha hecho. Lleva jugando con el Real Madrid desde hace años, mostrando una falta de compromiso cuyo pecado original es su negativa a expresarse en castellano seis años después de aterrizar en la capital de España. Eso, su pasión por el golf y su escaso apego por el fútbol y al club que le paga han marcado su trayectoria en los últimos años, que se ha caracterizado también por las constantes lesiones y su irregularidad en el campo.

El último desplante al madridismo lo protagonizó el miércoles en París. Allí Varane le ofreció el banderín del club en el momento en el que los jugadores iban a posar para hacerse la foto oficial del equipo en el partido que les enfrentaba al PSG. Bale aceptó el "regalo" a regañadientes y buscó la manera más rápida de sacárselo de encima colocándoselo al que tenía más cerca, Carvajal.



Bale mostró un desprecio hacia el banderín y el escudo del Real Madrid que confirman su escaso compromiso con el club que le paga y su condición de mercenario sin sentimientos.

Esta imagen, que ya circula por las redes sociales, ha indignado a los aficionados madridistas, que están hartos de los desplantes de este futbolista y que preferirían ver en su lugar a Vinicius o a cualquier otro jugador.

Una trayectoria plagada de líos

No es el primer charco en el que se mete Gareth Bale desde que fichó por el Real Madrid. Hace poco aseguraba que la vida de un futbolista del Real Madrid es como la de un robot, esclavo de las exigencias del club. Lo dijo después de salir de un partido en Butarque en el que cogió un taxi para volar a Gales a jugar a golf en lugar de volver con sus compañeros al Bernabéu. El club pensó en Bale, tras su doblete en la final de K>iev ante el Cardiff como el futbolista ideal para tomar el relevo de Cristiano Ronaldo como buque insignia del equipo.

Pero Bale decepcionó a todos la temporada pasada. Su talante pasota y su escasa implicación le alejaron rápidamente de ese rol, que tuvo que asumir personalmente Sergio Ramos. Su contribución al equipo fue de más a menos y se contagió de la mediocridad general que catacterizó al Real Madrid la temporada pasada. Acabó viendo los partidos en el banquillo con Zidane ya de vuelta. Y el técnico, harto de su indolencia, exigió al club que se lo sacara de encima. Pero las ofertas no llegaron y Zidane ha tenido que tragárselo.