2019-10-02 12:10 FC Barcelona Por: Fede Peris

¡Otro atraco a mano armada en el Bernabéu! ¡Así empata el Madrid!

El árbitro búlgaro Giorgi Kabakov dio un recital de desatinos... todos a favor del Real Madrid, colista de su grupo tras la segunda jornada de la liguilla de la Champions League.



El Real Madrid es colista de su grupo, el A, de Champions League al término de la segunda jornada. Una derrota por 3-0 en París ante el PSG y un empate a dos en el Bernabéu frente al modesto Brujas... y de milagro. Con suerte y con robo arbitral. Como siempre. Sólo así el Real Madrid ha podido evitar la humillación de cerrar la segunda jornada con cero puntos.

El arbitraje del búlgaro Georgi Kabakov ha sido escandaloso. Sucede que como se trata del Real Madrid, la prensa palmera de Florentino ya se encargará de esconder la sangre. Incluso hasta se atreverán a decir que el árbitro perjudicó a los blancos. Es la táctica de siempre. Los árbitros sólo favorecen al Barça. Cuando el escándalo es de proporciones exageradas a favor del Real Madrid, como ha sucedido hoy, se hacen los distraidos y anestesian al personal con cualquier cosa para que no presten atención a lo esencial. Son magos del periodismo. Magos palmeros titiriteros.



Los dos goles del Real Madrid debieron ser anulados

Los dos goles del Real Madrid debieron ser anulados. El primero, de Sergio Ramos, por un fuera de juego interpretable que dejaba muchas dudas, porque tanto Ramos como el defensor estaban en la misma línea. Pero ya se sabe que cuando está el Real Madrid por medio, no hay lugar para la duda. 

El segundo gol, el de Casemiro, vino precedido por un fuera de juego flagrante de Sergio Ramos que no era posicional, ya que intervenía en la jugada encarando la portería y distrayendo al portero. Además, Casemiro se apoyó en el defensa belga en el salto, llevándose por delante. Pero el árbitro no estaba para menudencias. Estaba arbitrando al Real Madrid y seguro que quiere progresar en la carrera arbitral. Nada mejor para conseguirlo que echarle una manita al Real Madrid. Y eso es lo que ha hecho.

Le ha enseñado una tarjeta amarilla a Mignolet, el portero del Brujas, en el minuto 69 por perder tiempo. La típica tarjeta que nunca le enseñaron a Keylor Navas, el rey de las pérdidas de tiempo, cuando jugaba en el Real Madrid. El costaricense no perdía segundos. Perdía minutos. Pero entonces era el portero del Real Madrid y nadie se artrevía con él.



Y como el Madrid daba la sensación de que no estaba muy inspirado para neutralizar la ventaja de este Brujas, que parecía una banda de aficionados incapaz de dar dos pases seguidos, el tal Kabakov dejó al Brujas con diez expulsando al capitán Vormer por una entrada a Vinicius en la que no tocó al brasileño y sí despejó el balón. Algo había que hacer para allanarle el camino al Real Madrid y ponerle a huevo la remontada. Luego perdonó la expulsión a Casemiro por una falta de libro sobre Deli.

Aún así el Real Madrid no fue capaz de ganar. La ayuda extra sólo sirvió para retener un punto. Así empata el Madrid, con la ayuda de los árbitros. Seguirán hablando de Ovrebo, pero lo del Real Madrid es constante. No hay que repasar los libros de historia -que también-, porque en su ADN ya está registrado el jugador número 12 a su favor. Pero aún así, el Real Madrid es el colista de su grupo. Europa ya no le quiere. Seguramente a partir de ahora la Champions deja de ser un torneo relevante y lo que veraderamente importa es La Liga. 

Al tiempo.

 


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