2019-10-13 04:10 Fichajes Por: Redacción MB

Florentino coge un berrinche por las últimas noticias sobre el fichaje de Mbappé

Florentino no está dispuesto a pagar los 350 millones que le pide el PSG por su traspaso.



Nada haría más feliz a Florentino Pérez que poder presentar a Kyllian Mbappé como nuevo jugador del Real Madrid. Pero nada le haría más desgraciado que poner en peligro la estabilidad económica del Real Madrid. Y parece que una cosa y la otra van ligadas. A Florentino le han dicho lo que tendría que pagar por Mbappé si quiere darse el capricho de ficharle y se ha puesto muy nervioso.



Kylian Mbappé es el objetivo número 1 del Real Madrid para verano de 2020. El PSG asumía al final de mercado que tendría que vender al crack francés, pero las tornas han cambiado. En el primer acercamiento de Florentino, la respuesta ha sido lapidaria: intransferible.

El crack nacido en Bondy es la gran ilusión de todos los madridistas. No quiere renovar con el conjunto parisino y se ha dado un año más para tratar de alzar la Orejona y llegar al Bernabéu en 2020 consagrado como el mejor jugador del planeta. Los merengues entendieron el asunto y por ello nunca se apostó en firme por Neymar Júnior este verano, a pesar de la evidente posibilidad que ha deslizado hasta el propio Leo Messi en la entrevista que ha dado hoy mismo.



Dicho esto, el primer acercamiento Real Madrid-PSG, con una charla directa entre directivas, sin intermediarios, ya se ha producido. Florentino ha querido tantear el terreno y ver la disponibilidad de negociación por Mbappé. La respuesta ha dejado temblando al presidente blanco: “350 millones de euros o nada”. 

Una forma que, según dicen desde el propio club madridista, da a entender que Mbappé es totalmente intransferible, con un precio prohibitivo que no pagarán desde Chamartín. A juicio del PSG, además, se cree firmemente que Kylian “ya es el mejor jugador del mundo” y le ven con esa condición “una década”. El Real Madrid ya se abrocha los cinturones y sabe la dificultad que tendrá sacar al crack galo de París. Otro verano muy movidito...