2019-10-11 04:10 FC Barcelona Por: Redacción MB

Florentino colecciona humillantes calabazas: Jugador que quiere, jugador que no viene

El Real Madrid ya no es sinónimo de club galáctico: los buenos de verdad no quieren vestir de blanco y Florentino debe conformarse con fichajes de medio pelo.



Florentino Pérez reconoció públicamente hace poco que intentó fichar varias veces a Lewandowski, pero que jamás consiguió convencerle. Pero Lewandowski no es el único. El Real Madrid se ha especializado en los últimos años en fichar a jugadores de medio pelo mientras los cracks de verdad quedan lejos de su alcance. 



Este año Florentino Pérez ha fichado a cuatro suplentes y un crack venido a menos y sobrado de peso. Y le han dado gato por liebre pagando más de 100 millones por Vinicius y Rodrygo con la esperanza de que un día no muy lejano se conviertan en cracks. Nada que ver con el coste cero que le supuso al Barça Messi en el pasado y Ansu Fati en el presente.

En los últimos años el Barça le ha pintado la cara a Florentino en algo que parecía imposible: la capacidad en generar ingresos. Bartomeu ha presupuestado para la próxima temporada unos ingresos que superarán los mil millones de euros mientras que los del Real Madrid no llegarán a los novecientos. Ahí está la explicación de que Florentino no se atreva con los grandes y deba asumir que mientras el Barça ficha a dos titularísimos, como De Jong y Griezmann, el Real Madrid deba conformarse con suplentes y la esperanza de que un día se conviertan en estrellas.



El problema es que con esa filosofía Florentino ha fichado recientemente a jugadores como Teo Hernández, Ceballos, Vallejo, Lunin, Lucas Silva, Chicharito, Danilo, Kovacic, Asensio, Odriozola... Morralla, mucha morralla.

Y mientras tanto, los cracks de verdad le dan humillantes calabazas que ponen en cuestión su capacidad de gestión y la atracción del Real Madrid como club para captar a los buenos de verdad. Lo cierto es que Zidane le pidió a Pogba y Pogba no está en el Real Madrid. También le pidió a Mbappé y Mbappé sigue en París. Y Eriksen y Kane en Londres. Y De Gea en Manchester. Y Neymar en París. Los galácticos de verdad ya no visten de blanco. El problema de Florentino es retener a lo que tiene. La huida por piernas de Cristiano Ronaldo es una buena prueba de ello. 

El Real Madrid ya no es sinónimo de club galáctico.