2019-11-14 04:11 FC Barcelona Por: Fede Peris

El maleducado Ortega Smith, de Vox, vive su minuto de gloria a costa de Piqué

"No he saludado a Piqué ni ayer, ni mañana ni nunca. Un jugador que ha despreciado España y a los españoles y que ha abogado por la división de España no me gusta nada". Así respira Ortega Smith, uno de los líderes de Vox.



El salvador de la patria Javier Ortega Smith, miembro destacado del partido de ultraderecha extrema Vox, de carácter nacionalista radical español, parece que se ha propuesto convertir a Gerard Piqué al independentismo catalán dentro de esa espiral que se ha instalado en algunos partidos políticos madrileños de fabricar, con su peligrosa y maleducada actitud, nuevos independentistas como churros. Porque hay un refrán que sostiene que "son peores los separadores que los separatistas".

Piqué, que ha defendido sin reparos la camiseta de la selección nacional española partiéndose la cara por ella durante una década -más de lo que ha hecho Ortega Smith por su patria-, jamás se ha declarado como independentista. Simplemente se ha mostrado partidario, como demócrata que es, de que el pueblo decida en las urnas lo que quiere ser. Sea lo que sea. Eso, para Ortega Smith, parece ser un pecado mortal que condena a Piqué al fuego eterno y lo envía a la hoguera de su particular inquisición haciendo gala de su proverbial mala y zafia educación.



Ortega Smith y Piqué han coincidido en la presentación en Madrid del nuevo formato de la Copa Davis, que, mal que le pese al peligroso ultraderechista radical heredero del franquismo, ha salido de la cabeza de Gerard Piqué. Y es que Piqué, a diferencia de Vox, no veta la entrada a nadie. Aunque, como en su caso, no piense como él. Al acto ha asistido la plana mayor de los políticos madrileños y todos han desplegado su mejor y más educada cara aunque el anfitrión fuera un culé hasta la médula que es partidario de que los catalanes decidan en las urnas lo que quieren ser de manera democrática.

Sin embargo, Ortega Smith, fabricante de independentistas con sus soflamas del NODO más casposo, ha querido ser protagonista y ganar su minuto de gloria a costa de Piqué, mostrando su hostilidad (es su especialidad, y eso lo hace muy bien) contra alguien que no piensa como él. Su hostilidad y mala educación habitual en todas sus apariciones.

Y lo dejó patente en un medio afín a su ideología, El Chiringuito del catalán de "los buenos" nada sospechoso de sedicioso Josep Pedrerol:  “No le he saludado ni hoy ni nunca. Porque no le he saludado nunca. Ni hoy ni ayer ni mañana. No voy detrás de él para saludarle. Un jugador que ha despreciado España y a los españoles y que ha abogado por la división de España no me gusta nada”. Esto, dicho por el máximo común divisor, tiene su valor.



Y luego ha añadido: "el acto que está haciendo es un acto de patriotismo para España". Pues vale. ¡Qué cansino! Y luego se sorprenden de que crezca el llamado "separatismo". Son los especialistas en echar gasolina para que el fuego crezca.


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