2019-11-22 03:11 Prensa Merengue Por: Fede Peris

La imagen de Florentino que nunca enseñará Josep Pedrerol

El periodismo-basura de Pedrerol alcanzó su cenit en el clásico de las ratas que enfrentó a los equipos de baloncesto del Real Madrid y el Barcelona.



Josep Pedrerol, el portavoz del club de los amantes de las ratas, ha ofrecido una muestra más de su extraordinaria capacidad de manipulación engatusando a la audiencia con su realidad paralela.

El pabellón de las ratas

El pabellón en el que el equipo de baloncesto del Real Madrid juega en calidad de alquilado fue la semana pasada un clamor y un ejemplo de mala educación coincidiendo con la visita del Barça en competición europea. Once mil personas de acuerdo en llamar "rata" a coro a Nikola Mirotic, a quien no le perdonan que haya dejado la NBA para fichar por el Barcelona porque le consideran "suyo". No eran cuatro, ni cuarenta y cuatrocientos. Era todo el pabellón. Desde el camillero de la cruz roja hasta algún que otro periodista, según ha podido confirmar MB. Todos engañados por el aparato de propaganda que Florentino Pérez tiene organizado en los medios para explicar al mundo su verdad. La suya propia.



Pero la verdad, que no suele coincidir con lo que explica Pedrerol, es que si Mirotic no está hoy en el Real Madrid no es porque Florentino lo descartara por considerarlo caro, sino porque se fue mal del club blanco. Como Raúl, como Casillas o como Cristiano Ronaldo. Eso no es novedad en ese club desde que lo preside Florentino Pérez. Y Mirotic, que es otro grande, ni olvida ni perdona. Y en cuanto surgió la posibilidad del Barça no lo dudó. Amor con amor se paga.

Y ahora tiene que sufrir las consecuencias y la mala educación de una afición intoxicada por los mariachis de la información palmera de Florentino Pérez. "Mirotic, eres una rata". Así se ha apropiado la afición del Real Madrid de los insultos del Metropolitano a Courtois. Ni en eso son originales. Pero para Pedrerol el detalle fue bonito, una anécdota, cosas del deporte y las rivalidades... No opinaba igual cuando Cristiano Ronaldo era insultado en todos los campos de España. "Es inaceptable", decía entonces.

De los valores del Barça al señorío del Real Madrid

Pero tratándose del Real Madrid, todo en orden. Incluso puede ser una "anécdota simpática" que un empleado en nómina del club blanco, el médico de la sección de baloncesto, hiciera una arenga a los jugadores de Laso, fuera del vestuario y ante la cámara de Real Madrid TV, arengando a los suyos con el recurso de que hay que ganar a "la mayor panda de ratas de la Euroliga". Los complejos de inferioridad y frustraciones del Real Madrid cuando tiene el Barça delante salen a flote siempre. Nada mejor que insultar al Barça para animar al Real Madrid. O eso piensan algunos. Muchos.



En el Barça siguen esperando una disculpa oficial del Real Madrid del señorío. Y pueden esperar sentados. El médico ha pedido perdón con la boca pequeña en las redes sociales. No es eso lo que quiere el Barça. En el Camp Nou siguen esperando a que el jefe de ese energúmeno con patas que se hace llamar médico, el mismo que le paga a fin de mes, se disculpe personalmente utilizando el membrete y el escudo del Real Madrid, para que quede constancia. Por mucho menos, un tuit despectivo hacia el Real Madrid, Sandro Rosell, como presidente del Barça, despidió de forma fulminante al jefe de prensa que tenía el baloncesto blaugrana en su época. Es la diferencia entre los valores de un club y el señorío del otro.

Los antecedentes de Pedrerol con la violencia

Y es que en el fondo el señorío consiste en eso. Y si no, que se lo pregunten a Pedrerol, que en su día presumió de presentar en rigurosa primicia mundial desde su plató una pancarta gigante que posteriormente sería exhibida en la grada del Bernabéu durante meses con la bendición del presidente del señorío. Sí era aquella en la que se podía leer: "Mou, tu dedo nos señala el camino". Una apología a la violencia, una ovación cerrada a la cobarde agresión del entonces entrenador del Real Madrid a Tito Vilanova. Y Pedrerol se felicitaba por tener en su plató, en rigurosa exclusiva mundial, tamaña majadería. A eso le llaman señorío.

Es el mismo Pedrerol, que de acuerdo con su catecismo florentinista, retorció y manipuló a su conveniencia lo que sucedió en el pabellón del Real Madrid para que lo de las ratas pasara a un segundo plano. Y él mismo se encargó de fabricar la contranoticia enviando a uno de sus tribuletes al pabellón (en el Palau no tendrá acreditación) para provocar al término del partido a Mirotic. Cumpliendo órdenes, el chaval, que no tiene ninguna culpa, cumplió con la única misión que le había llevado allí y que nada tenía que ver con el partido que se había jugado. Pedrerol le mandó que preguntara a Mirotic, en caliente, al salir de la ducha: "¿qué le parece que todo el pabellón le llame rata?" Buscaba una respuesta del mismo nivel patético que no se produjo. 

La imagen de Florentino que nadie verá

Lógicamente, Mirotic ni le miró y mucho menos respondió a la provocación malsana ideada por Pedrerol. Y el jefe de prensa, que estaba allí para defender a su jugador de la malicia de los buscadores de carroña, invitó al chico a que dejara en paz a Mirotic recriminándole su nivel barriobajero de periodismo-basura. Y eso a Pedrerol no le gustó nada. Y la noticia dejó de ser el médico palurdo o el trato maleducado que recibió Mirotic. La noticia era que el jefe de prensa medio agredió a su tribulete porque le cerró el paso para que se acercara a Mirotic. "Que pida perdón por empujarle, eso lo primero", fue la reacción de Pedrerol.

Eso indignó mucho al Pedrerol más falso, que en el cajón de los favores a cobrar, ha guardado otra imagen, que se produjo poco después y en el mismo túnel de vestuarios. Fue cuando su chico intentó arrancarle unas palabras a su presidente, que pasaba por allí rumbo al vestuario de sus jugadores. Pero no pudo llegar a él porque dos acompañentes del ser superior le dejaron claro con el codo en su cuello que al presidente no se le podía molestar. De eso hay testigos que saben que el cámara de Atresmedia registró el momento. Pero el manipulador Pedrerol sólo mostró al pobre tribulete al que le impiden hacer su trabajo, que no era otro que preguntarle a Mirotic cómo se sentía cuando todos le habían llamado "rata". La otra imagen ni se vio ni se verá.

Es el periodismo-basura de Pedrerol, el mismo que le obliga a la genuflexión ante Florentino Pérez. El mismo que le exige sacar mierda del Barça cada día. Es lo que hay. Y es que el jefe de prensa del Barça está acostumbrado a lidiar con periodistas de baloncesto. Lo de los buscadores de carroña le venía de nuevo.

Periodismo De Luxe.


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