2019-12-03 13:12 FC Barcelona Por: Fede Peris

El palmero de Cristiano enviado por Pedrerol se llevó la humillación de la noche

Patética imagen del tribulete Edu Aguirre cogiendo del brazo a Ter Stegen como si fuera un Cristiano Ronaldo cualquiera al que se puede tocar y manosear. Messi le rompió la cintura dejándole con la palabra en la boca.



No podía ser de otra manera. Como chufletero de Cristiano Ronaldo, cree el tal Edu Aguirre, informador, que no periodista, enviado por Josep Pedrerol a París en busca de mierda y carroña que llevarse a la boca, que puede comportarse con los VIPS del Barça como si estuviera en su casa del Bernabéu. Intentó cumplir las órdenes de su jefe rebuscando en el estiercol e intentando que Messi le dijera que se va a retirar un día de estos. "Es la frase de la noche" ha dicho este aspirante a periodista que no es más que un lacayo de Cristiano Ronaldo al que ofrece sus palmas, palmitas como jefe de su club de fans. No es más que eso el pobre. Pero para él ya es suficiente. Además, cuando se cruza con Florentino Pérez le saluda. ¿Qué más puede pedir este hooligan del Real Madrid que se hizo un hueco en los programas de Pedrerol gracias a su curriculum de tuits ofensivos e insultantes hacia Messi y el Barça?



El tribulete de Pedrerol volvió a dar la nota

El tribulete de Pedrerol, quizá por contagio, se comportó con la mala educación que caracteriza a Cristiano Ronaldo, ausente en la gala precisamente por esa carencia de señorío que le caracteriza. Pensó que eso era el Bernabéu, en donde paran máquinas cuando aparece alguien de los medios favoritos de Florentino Pérez. Pero el chico no calculó bien las distancias. En el Barça no es nadie. Más bien un hooligan que se ha colado agenciándose un carnet de prensa. Y como tal, un polizón, le trataron todos. Pero el chico vivió su momento de gloria, porque la situación fue tan cómica que consiguió ser trending topic.

Quizo abordar a Messi como si fuera Cristiano Ronaldo. Y Messi lo esquivó con un driblling seco que le rompió la cintura. Lo normal. Con su habitual educación, Messi atendió a todos los medios, primero los del club y luego los demás. Fue entonces cuando apareció el tipo este queriendo echar a todos para acaparar al protagonista de la noche. Y el protagonista de la noche pasó olímpicamente de él. ¿Qué esperaba? ¿Que trataran como si fuera un periodista más a un palmero de Cristiano Ronaldo famoso por sus insultos a Messi en su cuenta de twitter? Hay que ser consecuentes y apechugar con los hechos de uno.



En una noche de felicidad culé sobraba el merengón

Messi no le hizo ni caso. Son ya muchos años escuchando las porquerías que escupe la cadena de Planeta como para pretender encontrar protagonismo en un momento top como era el de esta noche. Messi le dijo que se esperara a que terminara de responder a los periodistas serios que no estaban allí buscando carroña como buitres ponzoñosos. Y cuando acabó con todos, le ignoró por completo. "Vete a preguntar a Cristiano Ronaldo", debieron pensar Messi y todos los presentes.

Total, que el tribulete se quedó colgado y sin obtener respuesta a sus malsanas preguntas. Era una noche de felicidad en el barcelonismo y ahí sobraba el madridismo. Sólo Modric se ganó a pulso un hueco entre los VIPS porque demostró ser un caballero.

"¡¡Que me dejes...!!"

Luego Edu Aguirre fue a molestar a Ter Stegen, como si el portero estuviera obligado a responder a su interrogatorio de hooligan descerebrado madridista. Y Ter Stegen, que es un tipo tranquilo y educado, se lo sacó de encima. "¡¡Que me dejes...!!" le dijo mientras se lo sacaba de encima, molesto porque le agarraba del brazo como si le conociera de toda la vida.

Debió pensar el chico que en el Barça son todos como Cristiano Ronaldo, al que puede tocar y manosear a su antojo, y que podía pasear por allí el micrófono como si estuviera haciendo una encuesta entre forofetes como él en el Bernabéu. Pero no. Es bueno viajar, vivir otras experiencias fuera del Real Madrid para descubrir que hay vida más allá del Real Madrid y de Cristiano Ronaldo. Y que cuando se va de madridista, hay que serlo y mantenerlo hasta el final y no pretender que en el Barça te traten de otra manera que no sea de radical madridista al servicio de Florentino Pérez.

Día triste para Pedrerol, que encadena un nuevo zasca después de hacer el ridículo con su tribulete de baloncesto intentando provocar a Mirotic. Ahora ha chocado con Messi y Ter Stegen, lo que da una idea del acceso que estos tipos tienen a la información del Barça. Pero no es problema, nadie les hace ni caso, pero ellos luego sacarán grandes exclusivas (todas negativas para el Barça) haciendo ver que están informados de lo que ocurre en el Camp Nou. La tirste realidad es que al margen del teléfono rojo de Florentino, no tienen ningún contacto con la realidad. Al menos la del Barça. Pero les importa poco, ellos no viven de la realidad, sino de su verdad. La verdad que más les conviene.