2019-12-30 02:12 FC Barcelona Por: Redacción MB

¡¡Qué grande es Pep Guardiola!! Tiene acongojada a la prensa de Florentino

El emparejamiento Manchester City-Real Madrid reabre la herida de la envidia que siente la prensa de Madrid hacia Guardiola y sus éxitos y la rabia que provoca su condición de nacionalista catalán. Se junta todo.



El emparejamiento del Real Madrid con el Manchester City en los octavos de final de la Champions League ha despertado los más oscuros instintos en la prensa afín de Florentino Pérez contra Pep Guardiola. El enemigo natural declarado por el madridismo.

Ya se sabe que contra el enemigo se vive mejor. Y Pep Guardiola reune en su persona todo para chinchar al madridismo. Durante su etapa en el Barça le restregó por la cara al Real Madrid de Mourinho la hegemonía blaugrana en España y en Europa llegando a conseguir el sextete, algo que nadie había conseguido hasta entonces ni después nadie ha sido capaz de alcanzarlo.



Envidia por sus métodos innovadores

Guardiola, además, regaló al fútbol la aportación de una manera de jugar que ha hecho historia. Ese estilo le dio al Barça ligas, copas y Champions y a España Eurocopas y el Mundial. Lo que despectivamente ha venido a llamarse tiki taka se ha traducido en una fórmula infalible para ganar títulos. Y a Pep no le ha ido mal, ni en el Barça, ni en el Bayern ni en Manchester City ahora. 

Molesta su condición de nacionalista

Además, en Guardiola, que nunca se arredró ante las agresiones verbales y físicas de Mourinho enarbolando la bandera del madridismo, se da su condición de convencido nacionalista catalán, que es contrario a la prisión de presos políticos y favorable a que los catalanes puedan decidir lo que quieren ser sin ser apaleados por las fuerzas de seguridad. Y eso en Madrid chincha todavía más que su condición de entrenador ganador (el pasado año ganó con el City todos los títulos en juego en Inglaterra).

Si durante su etapa en el Barça Pep Guardiola fue atacado de forma despiadada por la prensa palmera de Florentino Pérez, los palos no cedieron tras su marcha al Bayern de Múnich y después al Manchester City. Es tal la grandeza de Guardiola, que acapara por completo la atención de esos medios que le son contrarios, que viven su trayectoria con una pasión enfermiza que roza la frustración y el complejo de inferioridad.



Ladran más que nunca: Un problema de rabia

Guardiola es un grande porque es capaz de atraer sobre su persona todos los focos. Los de sus admiradores y los de sus envidiosos, que no soportan sus éxitos y tratan de ensuciarlos, como hacen con el Barça, con cualquier excusa. Ahora toca decir que Guardiola sin Messi no es nadie. Y si no fuera éste el argunento, echarían mano de otro. Lo importante es lanzar porquería contra él. 

Lo mismo sucede con el Barça. Si gana gracias a Messi, el Barça es sólo Messi. Si Messi no está bien, está acabado y Cristiano Ronaldo es mejor que él. Pase lo que pase, siempre encontrarán motivos para rebuscar entre la porquería. 

Ladran, luego cabalgamos. Y los ladridos se oyen más que nunca. Debe ser por la rabia.


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