2019-12-25 00:12 Especial Clásico Por: Fede Peris

¿Quién estaba interesado en que se suspendiera el clásico?

El Barça denuncia el relato de Pedrerol y los medios madridistas sobre el clásico



Josep Pedrerol se ha pasado semanas calentando el clásico desde Jugones y El Chiringuito, sus programas de televisión del Grupo Planeta, fomentando la violencia con sus imágenes y generando odio con sus comentarios. Ha hecho todo lo posible por adoctrinar a su audiencia con su rancio nacionalismo para vender lo que no era en un intento desesperado de forzar a la suspensión del partido.

Pedrerol emponzoña el deporte mezclándolo con la política

Josep Pedrerol se ha ensuciado una vez más las manos emponzoñando el deporte con su afición por hacer política en sus programas deportivos. Una mezcla zafia y asquerosa. Imágenes y más imágenes de fuegos, barricadas, contenedores quemados, enfrentamientos de radicales con policías... ¿Qué tenía que ver eso con el clásico? Un día y otro, y otro. Política y más política ensuciando el fútbol. Ese es Pedrerol, el mismo que luego pide a los políticos que no se metan en el deporte, que para eso ya está él. Un espectador le preguntó en un tuit a Pedrerol que cómo llenaría sus programas si no se refiriera a temas extrafutbolísticos. A lo que él respondía que ese es su deseo, hablar sólo de fútbol. Pero no sabe. Si no saca a relucir su nacionalismo radical y casposo no sabe de qué hablar. El fútbol no le gusta si no es ensuciado con política.



Qué ganas de mezclar una cosa con otra. Y de recordar lo de Figo. Y de resucitar invasiones de campo, dando por seguro que en el Camp Nou iba a producirse una. Qué ganas de buscarle las cosquillas al presidente del Barcelona. Las mismas que no tiene para analizar sin apasionamiento los errores del presidente del Real Madrid, al que nunca se atreverá a pedir la dimisión, como sucede con Bartomeu programa sí y programa también, aunque el ser superior  venga de un nadaplete vergonzoso y a 19 puntos del Barça. 

Pedrerol habla de oídas y miente: Barcelona le pilla muy lejos

!Que no consigan mancharnos el clásico", decía. Como si él no lo hubiera manchado ya suficientemente antes, durante y después de disputarse. Como no va nunca al Camp Nou y habla de oídas, dice que habitualmente en el coliseo blaugrana hay más esteladas que banderas del Barça. Habla de banderas en un Camp Nou al que no va. ¿Qué sabrá él? En Madrid prefieren hablar de oídas y distorsionar la realidad a su anbtojo con mentiras que generan odio. Es mentira, pero eso a él le da igual. Como hoy, que ha dicho que había 55 agentes de policía heridos. El balance oficial de heridos (todos ellos leves) fuera del Camp Nou habla de 64. Curiosamente, para Pedrerol, 55 del total de 64 heridos corresponden a los que iban armados y protegidos con defensas. Es su verdad. Y el que le quiera creer, que le crea.

Decía en la previa en Jugones que "el Barça es de unos pocos independentistas, que se lo han quedado". Normal que hable asi, sin documentación, sin rigor, sin información. Habla de oídas. El Barça es de todos sus socios y los socios del Barça, mayoritariamente respiran de una manera que no coincide con la suya. Y él, muy constitucionalista, no lo acepta. ¿Y quién es él para aceptar o dejar de aceptar lo que los socios del Barça decidan? 



El Barça es como sus socios quieren que sea

En el clásico no había turistas japoneses, a los que tanto le gusta Pedrerol encuestar para demostrar que no tienen ni idea de las protestas independentistas. Los que llenaron las gradas eran socios del Barça. Y gritaron lo que gritaron mayoritariamente. Le gusta o no le guste a Pedrerol. Y no van a cambiar por mucho que él se lo proponga. El Barça será de unos pocos o de unos muchos. Lo que seguro que no será es un club que deba funcionar de acuerdo a los caprichos de un peridista palmero de Florentino Pérez.

Qué obsesión con mangonear en el Barça. Con exigir a Bartomeu que actúe como él (o quien mueve sus hilos) desea. Qué ganas de transformar el Barça en lo que no es. Para eso ya está el Real Madrid. Pero su concepto de libertad no le da para entender que el Barça será lo que sus socios deseen que sea. Guste o no guste en Almería. Y no por eso perderá su universalidad. Así, con esta filosofía, ha desbancado al Real Madrid convirtiéndose en el club con el presupuesto más alto del mundo. Y eso no se consigue con provincianismo. Aunque de estas cosas nunca hablará Pedrerol porque eso no le gustaría a Florentino Pérez.  Y los socios del Barça, demostrado está en cada partido, no quieren que su club sea como al palmero de Florentino le gustaría que fuera. Que se lo meta en la cabeza.

"Bartomeu debe dimitir (Florentino no)"

Y reclamaba jugar el clásico a puerta cerrada. Claro que sí. Como Rajoy, que pide que Messi se vaya a Australia. Bien lejos. Como Eduardo Inda, que pide que a Messi le paren por lo civil o por lo criminal. A puerta cerrada o directamente que no se jugara y le dieran los tres puntos al Real Madrid. Así todos contentos. Ese es el auténtico Pedrerol: "Y si saltan al campo o hay pelotitas, Bartomeu debería dimitir, no se puede consentir". Claro que sí, porque él lo diga. Para chulo él. 

Pedrerol ha manchado e intoxicado el clásico con sus informaciones alarmistas, con su afición a generar odio, con su necesidad de imponer su criterio por encima del de los demás. El que no piensa como él está equivocado. Y da la casualidad que se ha metido en la cruzada de poner orden en un club en el que nadie piensa como él. Porque él ya está abducido por el madrileñismo de Florentino Pérez. Es uno de ellos. Y como tal da rienda suelta a sus complejos atizando al Barça cuando no puede subir a los altares al Real Madrid de los amores de su ser superior. Lo suyo con el Barça es perder el tiempo, aunque hablar mal del Barça, ya se sabe, vende y da mucha audiencia en Madrid.

Ensuciando el fútbol con imágenes de barricadas

No se puede manipular más y mejor: "El hotel es un búnker, efectivos policiales velando por la seguridad del hotel". Y en las imágenes no había nadie en la calle. Llega el Real Madrid al hotel en su autocar sin ninguna novedad. Pedrerol había anunciado problemas en la llegada al aeropuerto. Y había advertido que el club de Florentino Pérez se daría media vuelta en el mismo aeropuerto si notaban allí algo raro. Y anunciaba barriles para bloquear la entrada del Real Madrid en el Camp Nou (?), hablaba de un estadio absolutamente blindado, "los medios de seguridad son brutales". Con perros buscando no sé qué. Y toda la información trufada con imágenes que nada tienen que ver con el fútbol: barricadas, contendedores quemados en un contexto que no guardaba ninguna relación con el clásico. Pero su objetivo era ensuciar el fútbl con esas imágenes. Si no escarba entre la carroña no es feliz.

Porque el Tsunami Democràtic ya había anunciado que su intención no era boicotear el partido. Sólo lanzar su mensaje. Y en el fondo, Pedrerol les ha seguido el juego y les ha dado lo que buscaban: notoriedad, amplificando lo que no fue más que dos pancartas que se vieron durante 60 segundos, las pancartitas de sit and talk y dos docenas de balones que se lanzaron sobre el campo, algo penado con 602 euros según la jurisprudencia pasada. Bartomeu le dijo que estuviera tranquilo, que no pasaría nada. Y Pedrerol se revolvió para tacharle de mentiroso y citarle para después del clásico, cuando según él se haría el recuento de atrocidades que se cometerian dentro del Camp Nou durante 90 minutos. 

"¡No garantizan la seguridad al cien por cien!"

Y decía que el coordinador de la seguridad del Barça no podía descartar al 100% que no sucedería nada en el clásico. Como tampoco podía garantizar al cien por cien que algún espectador sufriera un infarto o que nadie se atragantara con el bocadillo del descanso. Pero el sensacionalista Pedrerol tiraba de lo que podía. "No garantizan la seguridad al cien por cien". "En Barcelona temen la invasión del campo". Y para ilustrarlo, una selección de imágenes de otros campos invadidos por aficionados o del mismo césped del Camp Nou repleto de  turistas en el mes de julio. Todo sirve para vender un relato mentiroso. "Si no se puede garantizar la seguridad del partido, que se suspenda". ¡Qué obsesión con suspender el partido! Y Paco Buyo explicando que en el año del catapún a él le lanzaron un petardo en Pamplona y se fue del campo. ¿Dando ideas? 

Y, por supuesto, con mucho matiz político: "Torra supervisa la seguridad del partido", dijo Pedrerol. "¡Todos tranquilos!" añadió irónicamente este politizado comunicador metido a telepredicador político utilizando el deporte como excusa. Y cuidado, que los CDR existen. "La Policía y los Mossos están temerosos por este tema" en "el mayor despliegue en seguridad de la historia de los clásico". "¡Qué pena estar hablando de todo esto!" decía. ¡Si no sabe hablar de otra cosa! "Perjuicios a los comerciantes" (más información deportiva) "¡Qué mala imagen de Barcelona! Los medios de comunicación extranjeros alucinan", decia él.

"¡Los del Tsunami son aficionados que estarán dentro!"

Y avisaba del peligro: "Los del Tsunami son aficionados que estarán dentro". Casi mejor no ir al campo, y que no se juegue, que es lo que pretendía Pedrerol. Y "si el Tsunami enseña una pancarta, será con permiso de Bartomeu". El Tsunami enseñó dos pancartas, como en casi todos los partidos que juega el Barça en casa desde que se hizo pública la sentencia de los presos políticos, punto de inflexión en el que se avivó entre la ciudadanía la vía violenta que jamás se había producido hasta entonces. Y eso nada tiene que ver con el fútbol ni con el Barça. El clásico no fue un partido diferente. Fue como todos los demás.

Y decía Pedrerol: "Piden sanciones al Barça por pancartas que inciten a la violencia". Él ya pedía sanciones cuando aún no había pancartas. Por si acaso. "Spain: Sit and Talk", "Freedom". ¿Incitan a la violencia más que aquella de "Mou: tu dedo nos señala el camino", esa de la que Pedrerol presumió en rigurosa exclusiva mundial en su plató de Punto Pelota?  Y añadía: "El Barça sigue permitiendo que el Camp Nou siga siendo un escaparate político". El Barça está obligado a permitir que sus socios se expresen como les venga en gana. Y es que entre sus socios hay muchos, muchísimos, indignados con la sentencia del Supremo, que es el pecado original de todo este embrollo que nada tiene que ver con el fútbol, aunque Pedrerol se haya propuesto mezclarlo todo. Se entiende que eso no ocurra en Madrid. Pero sorprende que un catalán como Pedrerol no sea capaz de asimilar que en Cataluña muchos no piensen en clave castellana y no por eso hay que condenarlos a todos al fuego eterno.

"¡Que no nos manchen el clásico!" ¿Más aún?

Y se quejaba de que "no podemos saber el menú de la comida de directivas por motivos de seguridad". Y desde la redacción de Jugones en Madrid un colaborador informaba de lo que en ese momento estaba sucediendo en Barcelona. ¡De locos! "Que no consigan mancharnos el clásico", decía. ¿No lo había manchado ya suficientemente él?

En el programa Jugones del día del clásico no se habló de fútbol hasta el minuto 24 de los 30 que dura el espacio. Y se queja de la política y de que unos pocos, como él, quieren mezclarla con el fútbol. "¡Qué ganas tenemos de hablar de fútbol!" , decía. ¿Y quién se lo impedía? ¿Por qué tanto interés meterse en el terreno de los programas de política o de sucesos? 

"Por primera vez en muchos años el autocar del Madrid llega intacto al Camp Nou"

Si le admitían que podía pasar algo, mal. Y si el conseller de Interior aseguraba que "no pasa nada", Pedrerol respondía "¿Cómo que no pasa nada?" Y lanzaba la consigna al árbitro -suya o de Florentino, a saber-: "Si invaden el campo y tiran pelotitas, hay que suspender el partido". ¡Qué ganas de invasión de campo! Y qué decepción debió llevarse al ver que el partido transcurrió con absoluta normalidad. Estaba él muy preocupado por si el realizador del partido se entretendría con las pancartas o no. Más politiqueo zafio. Y en medio de esta histeria colectiva, un colaborador de La Sexta, que compartía relato con Pedrerol, soltaba otra barbaridad... que ahí queda: "por primera vez en muchas años el autocar del Real Madrid ha llegado intacto al Camp Nou". Efectivamente no todo vale. Mentiras como esta, que generan odio, están de más. Pero en la cadena de Planeta funciona aquello de "a ver quién la dice más gorda... contra el Barça". Es su plan de negocio y será que les funciona bien.

"¿Quién decia que Vinicius no sirve para el Real Madrid?" Respuesta: Zidane

Por eso, dentro de esa vorágine de barbaridades, Pedrerol se mostraba molesto porque Bartomeu animaba a las familias a ir al campo con sus hijos. Eso es lo que sucedió y no pasó nada. Este es el Pedrerol que preguntaba una semana antes sacando pecho por un fichaje de Florentino: "Los que querían matar a Vinicius tendrán que esperar. Hay Vinicius para rato. ¿Quién decía que Vinicius no servía para el Real Madrid?" Respuesta: Zidane, sin ir más lejos. Cero minutos en el Camp Nou. No sirve. Pero las palabras de Pedrerol se las lleva el viento.

Han sido muchos días aguantando la tabarra catastroifista de Pedrerol: "El Real Madrid exige garantías para bajar del avión en El Prat", "quiere seguridad y que el camino al hotel esté despejado". Antes Pedrerol había anunciado que el traslado del autocar del Real Madrid al hotel sería poco menos que un campo de minas en el que podía pasar de todo. ¡Qué miedo! Y es que Pedrerol ya llevaba semanas haciendo política deportiva para su club: "Si no hay garantías, que se juegue en campo neutral".  Y no había garantías porque según Jugones "los Mossos no saben cómo frenar a los violentos". Cinco minutos después el portavoz de los Mossos aseguraba que el clásico era poco menos que un juego de niños ante otras pruebas que había tenido que superar el cuerpo en los ultimos meses. 

Ni invasión, ni tiros ni bombas

Y mientras desde el Barça el vicepresidente Cardoner pedía "paz y tranquilidad", Pedrerol aseguraba: "no saben qué van a hacer. Se abre un dispositivo en la frontera de La Jonquera para evitar el paso de los radicales". ¡Cuántas películas ha visto este hombre!

Al final, no pasó nada. Ni un solo incidente. Ninguna invasión. No hubo tiros. Ni navajazos. Ni bombas. Lo que ocurrió fuera, al término del partido es otra cosa, materia de información para otros programas que no son de contenidos exclusivamente deportivos como se supone que son los de Pedrerol. Pero del clásico sólo le interesó la violencia en las calles -que no en el Camp Nou-. 

El Barça le da un toque al relato de Pedrerol

El portavoz del Barça, Josep Vives, le respondió a Pedrerol directamente: «Es obvio que hay intereses en crear un relato determinado y un estado de alarmismo. Y no estamos alarmados. Por eso hacemos un llamamiento. Para que la gente venga a expresarse desde el respeto y el civismo en este templo de la libertad que es el Camp Nou». Civismo, libertad, respeto... De eso poco sabe Pedrerol, al que le tira más la censura, la prohibición, el castigo y si es preciso la excomunión y la hoguera purificadora como recurso.

Con el clásico ha hecho un ridículo estratosférico que le ha dejado retratado. No ha sido el fin del mundo como él profetizaba. Aunque, eso sí: "¡Hoy hemos visto al peor Barça en mucho tiempo. Vergüenza!."  Y "el Tsunami ha sido el juego del Real Madrid". Eso es. Un tsunami de cero goles. ¡Qué barbaridad! Como siempre, aún perdiendo puntos, el Real Madrid siempre sale reforzado para el arribista y palmero Pedrerol. Pues eso, que suenen las palmas.

Pedrerol vio al peor Barça, líder de la competición en España y en Europa. Y le dio vergüenza este Barça. Y no como el Real Madrid del nadaplete de la pasada temporada, que era canela fina. Ese es Pedrerol, el de la cadena de Planeta. Como no ganó el Madrid, la culpa fue del árbitro, que no señaló dos penaltis. Y es que el Real Madrid, si no marca de penalti no sabe ganar. Es una tradición histórica. Aunque, eso sí, si el Barça se queja del árbitro como en San Sebastián, son unos llorones, equipo pequeño. Sólo los suyos pueden llorar.. 

Y así cada día. Florentino podría decirle que frene un poco. Sería un buen consejo. Es que ya se nota mucho. Demasiado. Hay que saber que tanto odio produce úlceras.


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