2020-06-07 14:06 Prensa Merengue Por: Fede Peris

"Con el VAR el Madrid tendría una Liga más". Tomás Roncero recuerda el robo de Tenerife

Así recuerda Tomás Roncero los dos finales de Liga en Tenerife en los que el Real Madrid perdió el campeonato.



En  su artículo de opinión en el diario As, Tomás Roncero recuerda el robo que sufrió el Real Madrid en una de las ligas que perdió en Tenerife en la última jornada en la década de los noventa. Así lo recuerda Tomás Roncero.

"Fue en un día como hoy. 7 de junio de 1992. Un sol radiante e isleño acompañó el arranque de un Tenerife-Real Madrid en el que se decidiría una Liga que terminó en manos del Barça tras un extraño encuentro plagado de situaciones rocambolescas y bastante discutibles. Ya saben muchos de ustedes de memoria el desarrollo. El Madrid de Beenhakker (que había sustituido a Antic cinco meses antes pese a marchar líder el equipo, en mala hora se le ocurrió a Ramón Mendoza) dependía de sí mismo para entonar el alirón liguero. 



Dando por hecho que el Barça iba a ganar al Athletic en el Camp Nou, al Madrid le tocaba ganar como fuera. Y título al saco. Y con esa mentalidad arrancó. Fernando Hierro puso el 0-1 con un gran cabezazo picado a centro de Hagi, y el propio genio rumano colocó el 0-2 a la media hora con un lanzamiento magistral de falta. Todo parecía hecho y más ante un Tenerife sin exigencias deportivas y que sólo se jugaba la prima que presuntamente le había prometido alguien desde Barcelona…

Los problemas empezaron con un buen gol que Quique Estebaranz metió antes del descanso. Tras el receso, el partido enloqueció. Y también la lucidez arbitral del trío que al Madrid no le dio nada. Más bien, todo lo contrario. Igual que el barcelonismo recordaba ayer los 50 años del famoso penalti de Guruceta a favor del Madrid en el Camp Nou (cometido sobre Velázquez, que estaba fuera del área), a los madridistas nos gusta recordar hoy el doble error clamoroso de Raúl García de Loza, que evitó que esa Liga viajase a Madrid desde la preciosa isla canaria. 

A falta de media hora para el final, Butragueño metió un magnífico pase entre líneas que habilitó a Luis Milla, que marcó con suficiencia el 1-3 que sentenciaba el campeonato. Increíblemente, el linier, Puentes Leira, levantó la bandera como un rayo. Un fuera de juego que sólo pudo ver él. La repetición demostró que Milla estaba casi un metro en posición legal. García de Loza le hizo caso al linier, cometiendo así el error más trascendente de su carrea arbitral.



El propio García de Loza reconoció públicamente hace meses su fallo, lo cual le honra: "Si hubiese existido el VAR, el Madrid tendría ahora una Liga más". O sea que tendría 34 títulos en su gigantesca Sala de Trofeos y el Barça 25. Nueve de diferencia y no siete como existe ahora. Lo reprobable es que Puentes Leira acabó siendo miembro del comité de designación arbitral. No tuvo penalización alguna por su garrafal error de apreciación.

Cosas así fueron sembrando la semilla del célebre Villarato. Y no olvido que todavía con 1-2, García de Loza expulsó de forma muy rigurosa a Villarroya, dejando al Madrid con sólo diez hombres y 17 minutos por delante. Y luego llegó lo que ya saben: el autogol de Rocha, la pifia de Sanchis y Buyo, el 3-2 de Pier… Pero nada de eso hubiese valido si el gol de Milla hubiese subido al marcador. Ojalá el VAR pudiera meterse en la máquina del tiempo, retroceder 28 años y hacer justicia. Una Liga menos en Canarias…"


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