2020-09-13 18:09 Fichajes Por: Pedro Riaño

Última hora: Luis Suárez se queda y Arturo Vidal se va

Luis Suárez aún confía en que su amigo Messi pueda presionar para que se quede. Ignora que Messi ha perdido todo el poder que un día llegó a tener en el Barça.



Luis Suárez y Arturo Vidal han reaccionado de forma muy diferente al anuncio de Ronald Koeman de que no cuenta con ellos en la plantilla del Barça para la temporada que acaba de empezar.

Mientras el chileno ha entendido el mensaje, no está dispuesto a perder un año en sus últimos coletazos de carrera deportiva y ha decidido renunciar a la ficha del último año de contrato que le restaba con el Barça (6,6 millones) para fichar por el Inter y seguir disfrutando del fútbol como protagonista, Luis Suárez se ha enrrocado.



Las exigencias de Luis Suárez

El delantero uruguayo no está dispuesto a moverse del Barça si antes no le pagan íntegra la ficha del año de contrato que tiene firmado y el club no le da la carta de libertad para que la prima de su fichaje por la Juventus o el Atlético vaya a parar directamente a su bolsillo.

Son dos maneras de entender la situación. A Luis Suárez, que va para los 34 años, parece darle igual perder un año de su carrera porque antepone su interés económico al deportivo. Prefiere afrontar un año en blanco y cobrar su ficha en el Barça para luego largarse con la carta de libertad y con todo el dinero que se mueva para él.

En la Juventus se están impacientando porque necesitan saber con quién van a cubrir sus plazas de extranjero y empiezan a echarse atrás en su interés por incorporar al uruguayo, que parece más predispuesto a aceptar la oferta del Atlético que la del club italiano. 



Suárez espera que Messi interceda por él

Pavel Nedved es su gran valedor en la Juventus de Turín, en cuyo puesto de mando existe división de opiniones en torno a la llegada de Suárez. La Juventus sólo le fichará si llega gratis. Si hay que negociar un traspaso con el Barça activarán otras opciones, como la de Giroud o Dzeko.

En el FC Barcelona están muy decepcionados con el comportamiento de Suárez, que piensa que su situación en el club puede revertir, como en su día pasó con Zamorano y Amavisca, dos jugadores a los que Jorge Valdano puso la cruz en el Real Madrid, no se fueron y acabaron siendo fundamentales en el título de liga que ese año conquistó el equipo blanco. 

Suárez piensa que su amigo Messi puede presionar para forzar su continuidad. Seguramente no sabe que Messi ha perdido todo el poder que llegó a tener en el club desde que se le ocurrió la infeliz idea de comunicar su marcha vía burofax.

 


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