2020-11-06 17:11 FC Barcelona Por: Redacción MB

Koeman no se atreve a sentar a Messi...Y tiene sus razones

Cada partido de Messi le cuesta dos millones de euros al Barça y el panorama no está para tirar el dinero.



Cuatro goles en once partidos oficiales. Y los cuatro de penalti. NInguna asistencia. El peso de Leo Messi sobre el juego del FC Barcelona es insólito e irrelevante. Y, por supuesto, susceptible de un relevo. Pero Ronald Koeman no se atreve. Y tiene sus razones.

Leo Messi no entra en las rotaciones y juega los 90 minutos de cada partido. Esté bien o esté mal, como está sucediendo en casi todos los partidos que ha disputado esta temporada.



La razón es bien sencilla. Dejar a Messi en el banquillo le supondría al Barça perder dos millones de euros por cada ausencia. Calculando un promedio de 50 partidos al año, Messi le cuesta al Barcelona dos millones por partido, y los tiempos no están para tirar el dinero.

Lo que sucede es que el Barça acusa una Messidependencia que viene de quince años atrás, lo que significa que si Messi está mal, el equipo entero se contagia de su juego.

Y para nadie es un secreto que Messi no está motivado. Sigue en el Barça por obligación y ha perdido un año de contrato del que podría reclamar a sus pretendientes. Cuando se vaya tendrá 34 años y le va a costar más mantener los ingresos económicos que percibe en el Barcelona.



Con la cara paga, no se le ve feliz en el Barça y sale a jugar más como una obligación que como una ilusión. Y su rendimiento va de acuerdo con esa actitud que muestra de saltar al césped a cumplir un trámite.

Y Koeman, que aspira a no casarse con nadie, tiene que tragar. Los puede cambiar a todos menos a Messi. Sería un mal negocio económico, aunque deportivamente a veces parece que sería lo que más le conviene al equipo.


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