2020-11-19 18:11 FC Barcelona Por: Pedro Riaño

Pep Guardiola es un mal barcelonista: ¡Le importa un pito el Barça!

Pep Guardiola renueva con el Manchester City y traiciona y deja tirado a Joan Laporta, que pensaba ganar las elecciones del Barça con él.



Pep Guardiola se ha comprometido con el Manchester City para renovar su contrato como entrenador de los blues, que termina el próximo 30 de junio, hasta 2023. Las fechas coincidían: el final a sus cinco años en el Etihad Stadium y las elecciones del Barça. Tenía que elegir entre dos amores y ya ha decidido. Joan Laporta le esperaba en su corte con los brazos abiertos, pero le ha traicionado y se ha delatado: le importa un pito el Barça.

Guardiola no es culé

Guardiola se llevaba mal con Sandro Rosell y con el postrosellismo encarnado por Josep Maria Bartomeu. Él siempre fue feligrés de dos "ismos": el cruyffismo y el laportismo. Se entendía que mientras este lobby de Rosell gobernara el Barça, Pep estaría bien lejos de su supuesto amado club. Pero el rosellismo y el postrosellismo ya son historia. Y, como a Messi, ya nada le impide volver a su casa. Pero ha decidido no hacerlo. El Barça está en crisis y necesita de la aportación de cualquier talento con sangre blaugrana. Pero Guardiola no es culé. Un culé de verdad estaría prepcupado por el club de sus amores e intentaría poner su granito de arena aportando soluciones.



Su solución para el Barça es robar a Messi

Y la solución que le da Guardiola al Barça es sacar a Messi del Camp Nou. Por un lado no vuelve cuando nada ni nadie se lo impide. Por otro se lleva al activo más importante del club. Y deja a Joan Laporta plantado y si reclamo electoral. Fue Laporta quien le dio a Guardiola la gran oportunidad como entrenador cuando era un don nadie, pero Guardiola ya no se acuerda. Ha pasado ya mucho tiempo y se le han subido los humos.

La traición a Laporta

Laporta confiaba ciegamente en él para ganar las elecciones y arreglar el Barça con su colaboración de acuerdo a la doctrina cruyffista. Pero le ha dejado tirado. Como en Alemania con el Bayern, Pep no ha ganado la Champions con el City. De hecho, no la gana desde que se fue del Barça. Y ahora piensa que puede conquistarla de nuevo si une su destino al de Messi. Y como no quiere volver al Barça, prefiere robárselo después de hincharle la cabeza al jugador para convencerle de que envíe burofaxes y de envenenarle para que el ambiente en Barcelona se convierta en irrespirable para él.

Guardiola tenía la oportunidad de mostrar su nivel de barcelonismo. Y lo ha hecho. Sus colores son los del dinero de Manchester. Por eso ha llegado a un acuerdo para renovar cuando su destino tenía que estar en el Camp Nou en las elecciones de enero.



Habrá que pensar en otra mentira como la de Beckham en 2003

El City ya lo ha hecho oficial anunciando en las redes sociales que ‘El viaje continúa’. “La renovación de Pep es un paso natural en este camino, producto de la confianza mutua y el respeto que hay entre él y el club. Nos va a dar estabilidad y valida la estructura y la filosofía que se ha construido desde hace más de una década y en la que él ha puesto de su parte”, ha dicho el presidente Khaldoon Al Mubarak.

Esa estabilidad de la que habla el millonario presidente del City es la que Laporta quería aportar al Barça de la mano de Guardiola. No podrá ser, deberá buscarse otra mentira, como la de Beckham en 2003, para ganar las elecciones, porque el as que guardaba en la manga le ha traicionado.

Con Pep Guardiola pueden pasar estas cosas. Como es un genio de la escuela de Cruyff puede salir por donde menos te lo esperas, de ahí su cambio de colores. Ahora es del Manchester City a muerte: “Desde que vine a Manchester me he sentido como en casa. Hemos logrado grandes cosas, y estamos orgullosos. Tengo todo lo que probablemente quisiera para desempeñar mi trabajo y me siento honrado por la confianza que el club ha depositado en mí”, ha dicho.


Deja tu Comentario