2021-02-18 14:02 FC Barcelona Por: Pedro Riaño

Messi es nocivo para el Barça

El Barça sufre al Messi de Argentina, el vulgar que no ha ganado nunca nada. A este nivel no sirve para el Barça, que juega con diez. El futuro es Mbappé.



Existe entre los medios llamados barcelonistas la obsesión por salvar al Soldado Messi cuando vienen mal dadas y descargar sobre las espaldas de los demás cualquier responsabilidad sobre los sonoros fracasos que ha cosechado el "Barça de Messi" en los últimos años. 

La culpa es de todos menos de Messi

En busca de la excelencia, sobraba Ernesto Valverde, el que ganaba las Ligas con 17 y 19 puntos de ventaja. No era suficientemente glamouroso. Valverde fue despedido y llegó un técnico de perfil bajo, Quique Setién, amante del tikitaka para que los jugadores pudieran ser felices trabajando poco. Mejor los rondos que machacarse en los entrenamientos. Tampoco funcionó. Luego llegó Koeman, un entrenador experimentado en Holanda, España, Portugal y la Premier League. Además, un símbolo de la entidad por su gol en Wembley, un peso pesado del vestuario en su época de jugador que conoce sobradamente cómo funciona este club y con carisma y autoridad para imponerse a los egos del vestuario.



También Koeman es culpable. Que si el sistema, que si la filosofía innegociable del Barça, que si no sabe aprovechar a Messi... Aquí reciben todos menos Messi. Van pasando los entrenadores y él sigue ahí. En la foto ya tradicional del fracaso anual siempre está Messi. Aunque algunos sigan empeñados en que Messi pasaba por allí, como el que no quiere la cosa. En plan turista. Cambian los técnicos y cambian los compañeros. El que siempre repite es Messi. Con la cabeza agachada, sin capacidad de respuesta, sin ascendencia sobre sus compañeros, sin la más mínima intención de liderar a un grupo que está a sus órdenes y espera su respuesta. Y la respuesta nunca llega. Tampoco ayer.

Su desgana es contagiosa

En Argentina le llaman desde siempre "pecho frío" por su nula capacidad de implicarse con nada de lo que le rodea. En el Barça le hemos disfrutado muchos años. Porque ha sido muy bueno. Pero ha envejecido mal. Y a base de burofaxes ha conseguido lo que parecía imposible, que su trayectoria en el Barça no acabe bien. Como Puyol, como Xavi, como Iniesta. Messi lo ha estropeado todo con sus abogados en los despachos y ha manchado su historia con un borrón al final sobre los terrenos de juego. Porque su falta de compromiso es contagiosa.

Ya está bien de que el equipo no alcanza para ganar títulos. El Barça está en la ruina por fichar y fichar y fichar jugadores con la única finalidad de que él estuviera contento. Luego llegan los fichajes y resulta que ya no son tan buenos. Una cosa es jugar a fútbol en otro equipo y otra muy diferente salir a correr 90 minutos al servicio de Leo Messi buscándole siempre a él para que sea él quien decida lo que tiene que suceder en el campo.



No alcanza para ser el líder del Barça

Las elocubraciones sobre la validez de los sistemas tácticos son estériles. Da igual. El sistema del Barça durante los últimos quince años ha sido buscar a Messi y que él resuelva. Mientras Messi mantuvo un nivel estratosférico, el que caracterizó al mejor futbolista de la historia, era suficiente para ganar y arrollar. Que se lo pregunten a Rijkaard, a Guardiola, a Tito Vilanova o a Luis Enrique. El problema llega  cuando todo se supedita a la estrella, y la estrella da y alcanza para muy poco. El montaje se cae como un castillo de naipes.

El PSG es un buen equipo y tiene a una estrella que desequilibra. Se trata de buscarla y que resuelva. Es exactamente lo que hacía el Barça hasta hace bien poco. El Barça no tiene peor equipo que el PSG, aunque es incuestionable que la defensa necesita un buen retoque. Un equipo que tiene a Ter Stegen, a Piqué, a Jordi Alba, a Busquets, a De Jong, a Pedri, a Griezmann, a Dembélé, a Coutinho y a Ansu Fati no es un mal equipo. Y desde luego, asumiendo su inferioridad, su diferencia con el Bayern no es de 2-8 ni con el PSG de 1-4. 

El Barça juega con diez

Pero este equipo está maldito. Y necesita ser exorcizado extirpando lo que le es nocivo: la dependencia sobre una estrella que ya no ejerce como tal. Messi siempre será bueno, porque es muy bueno. Con 50 años seguirá viendo el pase de gol que nadie ve. Pero poco más. Y pagarle a un tipo 138 millones al año para que dé dos buenos pases y marque un penalti de vez en cuando es un lujo que ni el Barça ni nadie se puede permitir. Además, eso genera mal rollo entre sus compañeros que, insisto, no son malos. Pero a su lado lo parecen porque Messi contagia su declive y mal rollo a los demás.

Además, con Messi el Barça juega tácticamente con diez jugadores. Diez que trabajan y uno que se aprovecha del esfuerzo de los demás. La imagen ayer de Mbappé bajando a defender fue sangrante. En el fútbol físico de hoy en día no se pueden conceder ventajas saliendo al campo a jugar con diez futbolistas dispuestos a correr.

Que no se repita la historia de Ronaldinho alargando la agonía de Messi

El Barça necesita hacer borrón y cuenta nueva y evitarse caer en la tentación de alargar la agonía de Messi como se intentó hacer con Ronaldinho. La historia de Messi en el Barça ya está escrita. Y si quiere volar, que vuele. Así el Barça le encolomará el problema a otro. Yo aún estoy asombrado ante la posibilidad de que el PSG pueda poner el riesgo la continuidad de Mbappé en su plantilla fichando a Messi. 22 añitos y todo por delante frente a 34 años y ya de vuelta de todo.

Además, el Messi de ayer ante el PSG, el de Lisboa, el de Anfield, el de Roma, el de París pocas camisetas va a vender. Los potenciales compradores quieren productos actuales, no leyendas históricas. Y este Messi no se arremanga, ni es capaz de echarse un equipo a la espalda, ni de sacar conejos de la chistera como hacía cuando el físico le respondía. Sólo espera que sus servidores le sirvan. El Barça sufre ahora al Messi más patético de Argentina, el que no ha ganado nunca nada, el vulgar. El que llaman allí "pecho frío", el que ni siente ni padece. Si no puede, mal. Y si no quiere, peor.

No son una banda de "mataos", aunque lo parecen

El Barça necesita empezar de cero sin Messi. Olvidarse de magias, apariciones de la virgen y milagros sobrenaturales, que es lo que ofrecía Messi, porque eso ya no existe, eso es pasado. Y hay que apostar por construir un equipo real, formado por humanos, que funcione como un equipo y que no esté supeditado a nadie. 

Este no es un equipo de andar por casa. No es un Dream Team, pero tampoco es una banda de "mataos" como pareció ante el PSG. Su problema es que su estrella sí que es una vedette de andar por casa. No se le puede sacar por Europa porque luego pasa lo que pasa. Y ya ha sucedido demasiadas veces. Mejor probar otra fórmula. La fórmula Messi está agotada y además es muy cara. A sus 34 años lo que le queda sólo será peor. Con el dinero que cuesta se puede construir un equipo de verdad.

Gracias por todo y a revoir

Gracias por todo, Leo, fue sensacional... y ve a engañar a otro. Pudiste tener un final dorado y lo estropeaste todo con un burofax. A ver si ahora te quiere el PSG, porque lo de ayer lo vio el mundo entero. Todos esperaban ver al gran Messi, pero, una vez más no apareció. Ahora los Balones de Oro y esas cosas son de Mbappé. La hora de Messi acabó. Hace muchos meses.


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