2021-04-06 18:04 FC Barcelona Por: Fede Peris

El árbitro Jaime Latre perjudicó al Barça ante el Valladolid

Jaime Latre se comió un penalti a Dest y no se atrevió a expulsar a Alcaraz, Bruno y Nacho por sus acciones violentas merecedoras de roja directa. ¿Quería lesionados para el clásico?



A pesar de todas las barbaridades que se están soltando en Madrid para tapar las miserias del equipo blanco, que pese a los favores arbitrales está en el retrovisor del Barça y Atlético de Madrid, los dos equipos que se juegan LaLiga, lo cierto es que Jaime Latre, el árbitro del Barça-Valladolid, perjudicó claramente al Barcelona.

¿A quién le convenía el juego violento en el Barça-Valladolid?

Especialmente en los primeros compases del partido, permitió la violencia desmedida de los jugadores pucelanos contra el Barça. Hubo empujones, agarrones, pisotones... y Jaime Latre se hizo el sueco. Daba la sensación de que al árbitro (o a quien fuera) le convenía el juego sucio en un partido que era el previo al clásico del próximo sábado. Cuanta más dureza, más posibilidades de que alguna estrella del Barça se perdiera el clásico.



Messi lo dijo en el descanso: "Tiene unas ganas de enseñarme la tarjeta... ¡Increíble!" Y es que tanto Messi como De Jong se andaron con pies de plomo con Jaime Latre, conscientes de que al menor motivo verían la tarjeta amarilla y se quedarían fuera del clásico.

Tuvieron que ir con mucho cuidado, especialmente después de ver en la primera parte cómo las gastaban los jugadores visitantes y cómo el árbitro lo permitía todo. 

Así perjudicó Jaime Latre al Barça

Mundo Deportivo ha recogido una serie de acciones que perjudicaron notablemente al Barça. En Valladolid y Madrid sólo hablan de lo que les interesa (la mano de Jordi Alba y la expulsión de Óscar Plano). Pero hubo mucho más que los vendedores de humo y profesionales de la manipulación ocultan.



Por ejemplo: En el minuto 13 de partido, Alcaraz dio un codazo en la cara a Antoine Griezmann. Por menos que eso los árbitros han expulsado dos veces a Lenglet. El colmo de la desvergüenza es que Alcaraz no solamente no fue expulsado. No vio tarjeta amarilla y ni siquiera Latre se atrevió a pitar falta, no fuera a ser que se enfadaran en Madrid. Es decir, el Valladolid debió quedarse con diez jugadores en el minuto 13 y sólo gracias a la generosidad del árbitro la expulsión de Plano no se produjo hasta el minuto 80. El partido, evidentemente, habría sido otro.

Más: Minuto 23. Plantillazo de Olaza sobre Dest dentro del área. Penalti claro que en Madrid, naturalmente, nadie ha visto. Latre no sólo no pitó el penalti. Ni siquiera señaló la falta. Contra el Barça todo vale.

Poco después una entrada criminal de Nacho sobre Busquets con las dos piernas, poniendo en riesgo su integridad, tampoco fue castigada por Latre. Parecía como si la caza al jugador del Barça estuviera permitida, quizá con la esperanza de que alguno pudiera quedar fuera de combate de cara al clásico.

Hubo una jugada en la que en las narices del árbitro Messi es agarrado por la camiseta cuando se escapaba de su marcador y después empujado, perdiendo el equilibrio. Ni falta.

Más: en el minuto 79, en la misma acción que significó la expulsión de Óscar Plano por su entrada a Dembélé, y ya sin el balón en juego, Bruno le arreó un rodillazo en la cara a Dembélé, que estaba tendido en el césped. Jaime Latre no se atrevió a amonestarle porque Bruno ya tenía una tarjeta amarilla y Florentino y sus palmeros se habrían enfadado mucho.

 


Madrid barcelona



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Quien más tiene que callar es el que más grita

Latre acertó en la jugada de Jordi Alba porque el balón fue a la mano y no la mano al balón. Pudo equivocarse con la expulsión de Óscar Plano, pero sí se equivocó gravemente consintiendo la dureza del Valladolid, comiéndose el penalti a Dest y permitiendo que siguieran en el campo Alcaraz, Nacho y Bruno, que se ganaron la roja por su juego violento.

En Madrid explican lo que quieren. Quien más tiene que callar suele ser quien más grita. Así funciona este negocio en el que lleva las de ganar el que más chiringuitos tiene a su disposición. Cuanto más favorecen los árbitros al Real Madrid más y mejor desvían la atención sobre los demás. Hasta hace unas semanas se quejaban de que los árbitros favorecían al Atlético. Ahora parece que favorecen al Barça. Los típicos llantos de equipo pequeño de quienes quieren ocultar miserias propias detrás de los árbitros.

Es un recurso que a Florentino Pérez le encanta. Y sus palmeros lo saben.


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