2021-06-11 16:06 FC Barcelona Por: Fede Peris

Joan Laporta no para: ¡Guillermo Amor, despedido!

Laporta liquida al referente de La Masía, un hombre que le ha dedicado al club 30 años de su vida.



El presupuesto para indemnizaciones promete ser sustancioso en el Barça. La purga que está realizando Joan Laporta en los despachos y en los distintos departamentos y secciones deportivas va camino de ser histórica.

Si a primera hora de la mañana Laporta despedía a García Pimienta y el staff técnico del Barça B, por la tarde ha puesto de patitas en la calle a Guillermo Amor. Hay que hacer hueco para que su hermana Maite Laporta pueda disfrutar de un buen sueldo en el club.



Guillermo Amor ya no es el director de Relaciones Institucionales y Deportivas del FC Barcelona. El espejo de los inquilinos de La Masía, que veían en él a un referente que llegó a triunfar en el Barça y les seguía representando como referente en su cargo institucional, ya está fuera del Barça. Joan Laporta no le colocó en su función y le sobra. Como todo lo que representa el pasado, aunque en el caso de Amor el pasado también tenga que ver con Johan Cruyff, el gurú cuyo espíritu rige los destinos de Laporta.

Un frío comunicado acaba con sus servicios en el Barça, club al que llegó con 13 años procedente del Benidorm. De hecho fue el niño que sustituyó a Maradona en la inauguración del Ministadi representando a la cantera del club.

Jugó en el Barça de 1988 a 1998, 421 partidos. Logró una Copa de Europa, cinco ligas, dos Recopas, dos Supercopas de Europa, tres Copas del Rey y cuatro Supercopas de España. Luego, breves pasos por la Fiorentina, Villarreal y el Livingston escocés.



Volvió al Barça con Joan Laporta para ejercer como director de La Masía y la Ciutat Esportiva y de 2005 a 2007 fue el director del fútbol base del club. Luego regresó con Rosell para dirigir la cantera hasta que Bartomeu puso en su lugar a Jordi Roura.

Se fue a Australia a entrenar y luego volvió en 2017 para dirigir de nuevo la cantera junto a Jose Mari Bakero, aunque duró poco porque en breve sería nombrado director de Relaciones Institucionales. Amor, que tiene 53 años, le ha dedicado 30 al Barça, más de media vida.

Es, de momento, la última víctima de la purga puesta en marcha por Joan Laporta para colocar a los suyos en puestos relevantes.

 


Deja tu Comentario