2020-11-26 09:11 FC Barcelona Por: Redacción MB

¡Maradona ha muerto!

Un paro cardíaco ha acabado con su vida a los 60 años.



Diego Armando Maradona acaba de fallecer a causa de un paro cardiáco que le ha producido un fallo respiratorio dentro del delicado cuadro clínico de su situación en los últimos meses.

La muerte le ha sobrevenido en su domicilio del barrio de San Andrés, en la localidad de Tigre. Avisados los médicos del contratiempo del ex número uno mundial, acudieron a su casa varias ambulancias con médicos que intentaron reanimarle sin éxito.



Maradona estaba en su casa después de haber permanecido unos días en el hospital tras su operación el 3 de noviembre de un hematoma dubdural.

Nacido en Lanús, 30 de octubre de 1960), para muchos fue el mejor futbolista de todos los tiempos. Ahora ejercía de entrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata. Diego cumplió el pasado 30 de octubre 60 años de edad, pero días después tuvo que pasar por el quirófano para tratar un coágulo en el cerebro.

Maradona estuvo internado en una clínica de La Plata, muy afectado por una anemia que repercutió en su estado anímico en sus últimos días. Las pruebas a las que fue sometido indicaron que padecía un hematoma subdural. Y fue operado de urgencia, dejando su vida días después en el postoperatorio.



Polémico hasta el final

Fue polémico hasta el final, pero nadie le discute su condición de fenómeno mundial. Para muchos el mejor de todos los tiempos, para otros uno de los mejores junto a Pelé y Leo Messi. El fervor que Argentina le dispensó siempre queda plasmado con la creación de la religión maradoniana, que profesaba buena parte de la población argentina, especialmente desde que en 1986 consiguió para la albiceleste el Mundial de Fútbol en México. 

Su muerte deja un hueco imposible de llenar que ha asolado al mundo entero porque su leyenda traspasó todas las fronteras. 

Maradona era el quinto de ocho hijos de una familia humilde. Se inició en el fútbol en las filas de Argentinos Juniors en 1976. Allí jugó cinco temporadas hasta que fue transferido al Boca Juniors en 1981, en donde ganó la liga antes de ser traspasado al FC Barcelona por una cifra escandalosa en su momento (1.200 millones de pesetas). Eso fue en 1982 tras el Mundial de España. Jugó dos temporadas en el Barça sin suerte. En su primera temporada sufrió una grave lesión como consecuencia de una entrada del jugador del Athletic de Bilbao Andoni Goicoechea. Y en la siguiente, una hepatitis le impidió triunfar como jugador azulgrana.

Ya en Barcelona entró en contacto con el mundo de la droga y forzó su pase al Nápoles por la necesidad que tenía de ingresar dinero para hacer frente a sus elevados gastos. En su casa de Barcelona siempre había una colonia de argentinos a los que él siempre ofrecía su vivienda. Las malas compañías y la vida nocturna aconsejaron su marcha de España.

En Italia su dependencia con la droga fue aún mayor. Pero deportivamente dejó una huella inmensa llevando a un equipo modesto y sin historia como el Nápoles a lo más alto. Logró ganar dos Ligas rompiendo la hegemonía de los poderosos equipos del norte. También una Copa de Italia, una Supercopa y una Copa de la UEFA. Logros inalcanzables hasta entonces para el Nápoles.

Luego llegó el Mundial con la albiceleste en 1986, en donde anotó el famoso gol ante Inglaterra con "la mano de Dios", y luego el "gol del Siglo" en un slálom interminable que luego emularía Leo Messi con la camiseta del Barça ante el Getafe.  Después fue subcampeón del mundo en el Mundial de Italia en 1990 perdiendo la final ante Alemania.

La droga le aparta del fútbol

En la temporada siguiente dio positivo por cocaína en el partido Nápoles-Bari. La Federación italiana le impuso una sanción de 15 meses y ahí se acabó su experiencia italiana.

Maradona volvió al fútbol una vez cumplida su sanción para jugar en el Sevilla (1992-93), con el exseleccionador Bilardo como entrenador. Un año después volvió a Argentina para enrolarse en el Newell’s Old Boys.

Disputando el Mundial de 1994 en Estados Unidos, le detactaron en un control anti dopping cinco sustancias prohibidas: efedrina, norefedrina, seudoefedrina, norseudoefedrina y metaefedrina, por lo que fue suspendido por otros quince meses.

Cumplida la sanción, Maradona colgó las botas en el club de sus amores, el Boca Juniors, a los 37 años de edad.

Su vida no podía entenderse sin el fútbol y continuó ligado a él como entrenador, mientras compartía su vida con otras actividades como las de conductor televisivo o directivo de Boca Juniors. También fue protagonista de diversos documentales y películas de ficción. Como entrenador dirigió a la selección argentina, al Mandiyú, Racing Club, Al-Wasl, Al-Fujairah, Dorados de Sinaola y Gimnasia y Esgrima, del que era el responsable técnico actualmente. 

Sus últimos años, padeciendo los efectos de la droga y el descontrol que siempre presidió su vida, ya hicieron temer varias veces por su salud. Superada su adicción a las drogas, mantuvo la adicción al alcohol y los medicamentos hasta el final, lo que le puso en el primer plano mediático por constantes escándalos con sus eventuales novias en los que su imagen no quedaba bien parada por sus excesos verbales y sus evidentes lagunas mentales.

Problemas con su mujer y representantes

Separado de Claudia Villafañe, la madre de sus hijas, mantuvo con ella diversos litigios, así como con sus antiguos representantes, como Guillermo Coppola y anteriormente con Jorge Cziterspiller, con quien también acabó mal. Tuvo problemas acusado de violencia de género y acoso sexual, e incluso llegó a golpear a su hija Giannina. También tuvo problemas con el fisco italiano acusado de fraude en sus dos últimos años en Nápoles. Cristiana Sinagra le puso una demanda de paternidad por un hijo que nunca llegó a reconocer, pero que finalmente se confirmó que era suyo. Luego, en 1996, tuvo otra hija fuera de su matrimonio a la que tampoco quiso reconocer.

Descanse en paz este polémico, controvertido e inigualable mito del deporte mundial.

 

 

 

 


Deja tu Comentario