Mourinho aparece con un ojo morado y obliga a explicar qué le ha pasado
El ojo de Mourinho dispara las especulaciones
El técnico portugués apareció esta tarde con un llamativo hematoma alrededor de uno de sus ojos durante el amistoso del Real Madrid ante el Schalke. La imagen no pasó desapercibida y rápidamente comenzaron las especulaciones sobre el origen de la lesión.
Con Mourinho, además, la imaginación tiene terreno abonado. Su trayectoria está repleta de enfrentamientos, provocaciones y episodios polémicos que han convertido al portugués en uno de los entrenadores más reconocibles del fútbol mundial.
Pero esta vez la explicación es bastante menos cinematográfica.
Un pelotazo y unas gafas: así se hizo daño
La periodista de la Cadena COPE Arancha Rodríguez ha explicado que el origen del ojo morado fue un accidente durante un entrenamiento. Mourinho recibió un pelotazo mientras llevaba puestas las gafas y el impacto provocó la lesión.
Las gafas se rompieron con el golpe y terminaron provocando la contusión que después pudo verse claramente durante el partido. No hubo pelea, enfrentamiento ni ningún episodio de tensión que explique el aspecto del entrenador.
Esta vez, Mourinho no necesitó enfrentarse con nadie para aparecer con un ojo morado. Le bastó un balón.
El problema es que Mourinho tiene antecedentes
La explicación del accidente no podía evitar que algunos aficionados recordaran inmediatamente al Mourinho más polémico. Su carácter y su historial hacen que cualquier imagen relacionada con una posible pelea genere curiosidad.
Y existe un episodio que ha quedado grabado para siempre en la historia de los Clásicos. En agosto de 2011, durante la vuelta de la Supercopa de España disputada en el Camp Nou, se produjo una enorme tangana después de una entrada de Marcelo sobre Cesc Fàbregas.
En medio de la confusión, Mourinho se acercó por detrás a Tito Vilanova y le metió un dedo en el ojo. El entonces segundo entrenador del Barça respondió con una colleja al técnico portugués.
Aquella imagen todavía persigue al entrenador
El episodio fue tan grave que la Federación abrió expediente a ambos técnicos y posteriormente Mourinho recibió dos partidos de sanción, mientras que Vilanova fue castigado con uno.
Quince años después, aquella imagen continúa formando parte del personaje. Por eso un Mourinho con un ojo morado vuelve a despertar inmediatamente la memoria de aquellos tiempos.
La diferencia es que ahora no hay polémica detrás.
El técnico del Real Madrid no se ha peleado con nadie. Esta vez ha sido un pelotazo el que le ha dejado la cara de Mourinho.