El nuevo Real Madrid rompe una tradición histórica: La Fábrica pierde terreno... incluso ante La Masia
La plantilla del Real Madrid presenta una situación difícil de imaginar hace apenas unos años. Tras un verano de grandes fichajes, el protagonismo de la cantera blanca se ha reducido al mínimo y una decisión de José Mourinho puede acentuar todavía más esa tendencia.
Solo tres jugadores de La Fábrica sobreviven en la primera plantilla
Al margen de las probaturas propias de pretemporada, la plantilla de José Mourinho apenas mantiene tres futbolistas formados en Valdebebas: Raúl Asencio, Álvaro Carreras y Thiago Pitarch.
Una cifra llamativa para un club que durante décadas presumió de abastecer al primer equipo con talento salido de su cantera.
Pero el dato resulta todavía más significativo cuando se analiza la situación de cada uno de ellos.
Porque ninguno tiene garantizado un papel protagonista.
Pitarch ya tiene un plan si Mourinho le cierra la puerta
El caso de Thiago Pitarch es el más claro.
El centrocampista quiere triunfar en el Real Madrid y su prioridad sigue siendo convencer a Mourinho durante la pretemporada.
Sin embargo, la competencia en su posición es enorme y el club considera muy probable que necesite un año más de crecimiento antes de asentarse en el Bernabéu.
Si eso ocurre, el destino ya está prácticamente definido. Álvaro Arbeloa le espera en el Fulham con los brazos abiertos. Ambos han hablado de esa posibilidad y la cesión se activaría únicamente si Mourinho comunica al jugador que no tendrá los minutos necesarios esta temporada.
La idea nunca ha sido una venta. Solo un paso intermedio para regresar más preparado.
Asencio también está en el escaparate
Más complicada parece la situación de Raúl Asencio.
El defensa tiene ficha del primer equipo y un salario cercano a los seis millones de euros anuales, una cantidad que dificulta encontrar un club dispuesto a asumir su contrato.
En el Real Madrid trabajan para encontrar una solución que beneficie a todas las partes, aunque el mercado no está respondiendo con la rapidez que esperaba la dirección deportiva.
Su continuidad tampoco está asegurada, porque en los planes de Mourinho por delante están Militao, Rüdiger, Konaté y Huijsen. No le contempla como lateral.
La gran paradoja está en el lateral izquierdo
Si hay un canterano que, hoy por hoy, parece tener un sitio reservado en la plantilla, ese es Álvaro Carreras. Pero incluso ahí aparece una imagen que resume perfectamente el nuevo escenario del Real Madrid.
Carreras apunta a ser el suplente de Marc Cucurella en el lateral izquierdo.
Es decir, el único jugador de La Fábrica con un papel definido comenzaría la temporada como suplente de un futbolista formado en La Masia. Una situación que hace apenas unos años habría parecido imposible.
El club blanco siempre presumió de la fortaleza de su cantera. Ahora, uno de los pocos representantes de Valdebebas tendrá que competir por los minutos con un producto de la cantera del FC Barcelona.
Durante años, el orgullo del Real Madrid fue fabricar futbolistas. Hoy, uno de los pocos supervivientes de La Fábrica tendría por delante a un producto de La Masia.
Mourinho solo entiende un criterio: competir
En el cuerpo técnico no existe ningún debate sobre el origen de los jugadores. Mourinho ha dejado claro desde su llegada que solo habrá un criterio para decidir quién juega: el rendimiento.
La cantera seguirá teniendo oportunidades, pero nadie tendrá un puesto garantizado por haber crecido en Valdebebas.
Ese cambio de mentalidad explica por qué el Real Madrid ha apostado con tanta fuerza por reforzar la plantilla con fichajes de primer nivel.
Y también por qué La Fábrica atraviesa uno de los momentos con menor representación en el primer equipo de los últimos años.
Porque el nuevo Real Madrid ya no se construye mirando el lugar de formación de sus futbolistas.
Se construye mirando quién está más preparado para ganar.