Se confirma el aumento del Seguro Social, pero hay una mala noticia para los jubilados
Las próximas semanas estarán cargadas de expectativa para millones de jubilados en Estados Unidos. El 15 de octubre, la Administración del Seguro Social (SSA) revelará la cifra oficial del Ajuste por Costo de Vida (COLA) para 2026. Este aumento anual busca compensar los efectos de la inflación en los cheques de beneficios.
En 2025, el COLA fue del 2,5 %. Ahora, las primeras proyecciones apuntan a que el ajuste de 2026 rondará entre 2,7 % y 2,8 %. A simple vista parece un alivio, pero los expertos advierten que este incremento podría ser insuficiente para cubrir los gastos reales de los adultos mayores.
Cómo se calcula el COLA
El COLA se basa en el Índice de Precios al Consumidor para Asalariados Urbanos y Empleados Administrativos (IPC-W). La SSA compara los valores de este índice en el tercer trimestre de un año con los del mismo período del año anterior.

Si hay un aumento, se aplica al beneficio mensual. Si hay una caída, el ajuste se queda en 0,0 %. Es decir, nunca hay reducciones en los cheques, aunque la inflación baje.
Según la Liga de Ciudadanos Mayores (TSCL), el aumento de 2026 añadiría unos 54 dólares al mes en promedio. Esto llevaría el cheque típico de jubilación de 2008 a 2062 dólares.
El problema con el índice usado
El gran obstáculo está en el método de cálculo. El IPC-W refleja los patrones de consumo de trabajadores urbanos, no de jubilados.
Esto significa que el índice prioriza gastos como transporte o tecnología, cuando en realidad los adultos mayores destinan gran parte de sus ingresos a salud, medicamentos y vivienda.
Según Shannon Benton, directora de TSCL, cerca del 80 % de los jubilados siente que la inflación real es mucho mayor que los aumentos del COLA. Y no es solo percepción: las facturas médicas y de servicios básicos han crecido más rápido que los índices de referencia.

La mala noticia: Medicare se lleva el aumento
Aunque el aumento del COLA parece una buena noticia, hay un detalle que podría frustrar a muchos beneficiarios: las primas de Medicare Parte B.
Se estima que en 2026 subirán alrededor de un 12 %, llegando a unos 207 dólares mensuales. Al descontarse de los cheques, el aumento podría esfumarse antes de llegar al bolsillo.
Una realidad preocupante
El impacto no es menor. Alrededor del 39 % de los jubilados depende únicamente del Seguro Social como fuente de ingresos. Para ellos, el COLA no es un número técnico: es la diferencia entre llegar a fin de mes o quedarse corto.
Aunque se confirme el aumento, la realidad duele: los gastos de los mayores suben más rápido que sus beneficios. La pregunta que muchos se hacen es clara: ¿hasta cuándo el sistema seguirá calculando los aumentos con un índice que no refleja la vida real de los jubilados?