Rodri cambia el Barça de Flick y pone a Pedri ante un reto inesperado
El Barcelona no tenía una urgencia en el centro del campo. De hecho, esa ha sido una de las zonas que mejor ha funcionado durante los dos últimos años y una de las principales razones del dominio azulgrana.
Por eso la llegada de Rodri plantea una cuestión diferente. No se trata de encontrarle un sitio al mejor mediocentro del mundo, sino de hacerlo sin desmontar el ecosistema que convirtió a Pedri en el líder del Barça.
Pedri era el dueño del centro del campo
Pedri ha construido durante las dos últimas temporadas una posición de enorme autoridad en el Barcelona de Flick.
El canario ha sido uno de los grandes responsables del fútbol que permitió al Barça conquistar dos Ligas, la Copa y las Supercopas. A su alrededor han crecido Frenkie de Jong, Dani Olmo, Fermín López, Gavi, Marc Casadó y Marc Bernal.
No había un problema que solucionar. Había un equipo que funcionaba. Y entonces apareció Rodri.
Rodri no llega para cubrir una carencia
La diferencia es importante. El Barça no fichó a Rodri porque su centro del campo estuviera funcionando mal. La oportunidad apareció en el mercado y el club entendió que un futbolista de su categoría era demasiado importante como para dejarlo pasar.
Pero precisamente por eso el fichaje obliga a Flick a hacerse una pregunta que hasta ahora no necesitaba responder.
¿Dónde juega Rodri sin quitarle al Barça lo que ya tenía? El problema no es la calidad. Es la jerarquía.
Pedri necesita sentirse protagonista para desarrollar todo su fútbol. Rodri también está acostumbrado a gobernar los partidos desde el centro del campo y a tener una enorme influencia en la construcción.
Los dos quieren el balón. Los dos necesitan participar. Y los dos pueden cambiar un partido desde la misma zona del campo.
La selección ya ofrece un precedente
Aquí aparece un antecedente que el Barça no puede ignorar.
En la selección española, Rodri y Pedri ya han compartido escenario con una diferencia importante respecto al Barcelona: Rodri ha ejercido tradicionalmente como una de las grandes referencias del equipo, mientras Pedri ha tenido que encontrar su espacio en un centro del campo con otras jerarquías.
El Barça no quiere repetir esa situación.Flick pretende que Rodri sea importante sin convertir a Pedri en un actor secundario.Y para conseguirlo tendrá que tocar algo que hasta ahora funcionaba prácticamente de memoria.
Flick prepara una revolución sin cambiarlo todo
El entrenador alemán tiene una ventaja. No necesita elegir entre uno y otro.
Puede modificar posiciones, alturas y responsabilidades para conseguir que ambos participen en diferentes fases del juego. Rodri puede ofrecer equilibrio y salida desde más atrás, mientras Pedri puede disponer de mayor libertad para recibir entre líneas y acercarse al área.
La cuestión será encontrar el punto exacto. Porque si Rodri juega demasiado arriba, puede restar espacio a Pedri. Y si Pedri baja demasiado para evitarlo, el Barça puede perder parte de su capacidad para hacer daño en campo contrario.
Flick no tiene que decidir quién es mejor. Tiene que conseguir que los dos sean mejores juntos.
Pedri tendrá que reinventarse, como ya hizo en la selección durante el Mundial
El Barça campeón tiene ahora otro problema
Y este es un problema muy diferente de los que ha tenido el Barcelona en los últimos años. Normalmente, un entrenador busca soluciones porque algo no funciona. Ahora Flick tiene que reinventar algo que sí funciona.
Ese es el verdadero reto de la llegada de Rodri. El Barça ha ganado con Pedri como líder del centro del campo. Rodri llega con un peso futbolístico gigantesco y obliga a modificar una estructura que ha producido títulos y un estilo reconocible.
La operación puede terminar siendo extraordinaria. Pero también exige delicadeza. Rodri no llega al Barça para sustituir a Pedri. Llega para obligar a Flick a inventar una versión todavía mejor de Pedri y del propio Barça.
Y ahí comienza el primer gran desafío táctico de la nueva temporada.