Robert Lewandowski no lo ha hecho público, pero está disputando sus últimos partidos como jugador del Barça. Al polaco de 37 años se le vence el contrato en junio de 2026 y todo indica que no lo extenderá.
Cree que tiene una edad avanzada para seguir jugando al máximo nivel y prefiere buscar nuevos desafíos. Medios europeos aseguran que tiene varias propuestas sobre la mesa, pero todo indica que seguirá su carrera en la Saudi League.
El polcado continuaría su carrera en la Saudi League.
Ante este panorama, en el Barça están analizando cuál será el próximo centrodelantero de la plantilla. Es que, con la salida de Lewandowski, el equipo solo contaría con Ferran Torres para ocupar esa posición.
Dentro de los nombres que surgieron, hay uno que despierta interés en las oficinas del Barça: Julián Álvarez.
Manifestó su deseo de jugar en el Barça
El futbolista surgido en River Plate tiene gol, movilidad y jerarquía. Todas estas características encajan a la perfección en el sistema de juego de Hansi Flick. Sin dudas, su llegada representaría un salto de calidad para la plantilla.
De acuerdo con Fichajes.net, el propio jugador le ha manifestado a su círculo más cercano que su idea es fichar por el Barça en 2026.
No será una negociación sencilla. La araña es la figura del Atlético de Madrid y la directiva rojiblanca no facilitará su salida para reforzar a un rival directo en la lucha por LaLiga.
Para sacarlo de allí, Laporta deberá estar dispuesto a desembolsar al menos 100 millones de euros. Esa es la cotización del atacante, según Transfermarkt.
Flick, mientras tanto, espera y se frota las manos. Sueña con juntar a Álvarez con Raphinha y Lamine Yamal.
La gran figura del Atlético
Julián Álvarez marcó cinco goles en sus dos últimos partidos con el Atlético de Madrid: un hattrick ante el Rayo Vallecano y dos tantos frente al Real Madrid.
Julián Álvarez fue la gran figura en la goleada del Aleti al Real Madrid.
A pesar de tener algunos desencuentros con él, Simeone ha dejado bien en claro que es su mejor jugador. Será difícil que el Cholo esté dispuesto a abrirle la puerta de salida, sobre todo teniendo en cuenta el aporte que hace al equipo.
Esto es importante señalarlo porque Julián es dueño de la pelota parada, presiona la salida del rival y, además, hace goles.