Y le recomendaba que, lejos de la influencia del presidente blanco, volviera al redil de las instituciones, entre ellas la UEFA.
"No es bueno estar enfrentado a las instituciones, hay más a perder que a ganar. A partir de aquí, las consecuencias llegarán solas. La carpeta de la Superliga caerá por su inconsistencia por mucho que Florentino intente no quedar como un perdedor", sostenía Casanovas.
El Barça será el primero en jugar un partido de Liga en Estados Unidos
Laporta se harta de Negreira y tiene el caso Slaughter en el cajón
Parece claro que Joan Laporta ha hecho caso del periodista. Ceferin, el presidente de la UEFA, volvió al palco del Barça. Y el miércoles Laporta participará en la Asamblea General de la Asociación Europea de Clubes invitado personalmente por su nuevo amigo Nasser Al-Khelaifi.
Laporta, harto del tema Negreira (y con el caso Slaughter guardado como as en la manga), deja plantado a Florentino Pérez. Y le deja solo en su proyecto nonato de la Superliga. Además, se da la mano con dos de sus principales enemigos: Alexander Ceferin y Nasser al-Khelaifi.
Aunque también es cierto que a día de hoy no parece fácil encontrarle amigos a Florentino Pérez en el mundo del fútbol. Va "haciendo amigos" allí por donde se mueve.
Si no hay fiesta para el Real Madrid, para nadie
Laporta ha dicho basta y Ceferin se lo premia dando su bendición al partido Villarreal-Barça que LaLiga quiere jugar en Miami. Ahí se moverá mucho dinero y hay mucho también que ganar en cuestión de imagen en el mercado USA.
Por eso Florentino Pérez está en contra. No soporta que se hagan cosas sin contar con el Real Madrid. A Florentino le habría gustado que el primer equipo en jugar LaLiga en Estados Unidos fuera el suyo.
El Real Madrid está en contra precisamente por eso, porque no ha sido invitado a la fiesta. Y si no hay fiesta para el Real Madrid, no la puede haber para los demás.
La UEFA no se amilana ante el aparato de propaganda de Florentino
Laporta se olvida de Florentino y estrena nuevos amigos
El aparato de propaganda al servicio de Florentino Pérez ha intentado vetar ese partido con el poder de su influencia. Sin embargo, la UEFA lo respalda y el partido se jugará.
Es lo que tiene estar enfrentado a la UEFA o unirse a ella. Ceferin lo ha dejado claro de forma sibilina. No está de acuerdo con disputar partidos fuera del territorio local, pero no hará nada por impedirlo.
Así pues, el partido Villarreal-Barça de la jornada 17 se jugará el próximo 20 de diciembre en el Hard Rock de Miami. Y el Barça, que ejerce de visitante, ingresará seis millones de euros.
La UEFA insiste en que está en contra de este tipo de prácticas, y habla del Villarreal-Barça como algo excepcional que no se repetirá.
Laporta cambia de socios, jugará el Villarreal-Barça en terreno neutral, previsiblemente culé, y ganando más dinero que en una taquilla en Montjuïc.