De descartado a ofrecido: el regreso imposible de quien no será el hijo pródigo en el Camp Nou
Laporta descuelga el teléfono y se lleva un susto: '¿Quieres recuperar a Dembélé?'
El Barça empieza a volver a ser un actor respetado en el mercado. Con la recuperación económica en marcha y el regreso al Camp Nou, el teléfono vuelve a sonar con propuestas inesperadas.
Algunas generan ilusión. Otras, directamente, desconcierto. Y una de ellas ha provocado una reacción de sorpresa absoluta en los despachos del club.
La normalización financiera del FC Barcelona está teniendo efectos inmediatos. El club ya trabaja con la previsión de regresar al 1:1 y cumplir de forma estricta con el fair play financiero. Ese nuevo escenario ha activado a intermediarios y agentes que vuelven a ver al Barça como un destino viable.

En ese contexto, una llamada concreta ha dejado helado a Joan Laporta. Al otro lado del teléfono, una pregunta directa e inesperada. Y con un nombre que parecía definitivamente enterrado en la memoria azulgrana.
Ousmane Dembélé se marchó del Barça dejando una sensación de ruptura total. Su salida estuvo marcada por el pulso contractual, las exigencias económicas y una percepción clara de falta de compromiso. El club entendió entonces que su ciclo estaba agotado.
En París encontró un contrato acorde a sus expectativas, pero su situación actual ha cambiado. Dembélé no se pone de acuerdo con el PSG para renovar y sus agentes han activado el mercado. Buscan alternativas antes de que el escenario se complique.
Dembélé acaba contrato en 2028, el PSG ha empezado a negociar, le ofrece 30 millones anuales y él quiere 60. No está dispuesto a seguir en París a cualquier precio.
Entre los grandes clubes europeos a los que ha sido ofrecido aparece el FC Barcelona. La posibilidad de un regreso ha llegado a oídos de Laporta, que no ocultó su sorpresa inicial. El contexto económico ya no es el mismo y, por primera vez en años, el Barça podría plantearse operaciones de ese calibre.
Sin embargo, el asombro no se ha traducido en interés real. La reacción interna ha sido rápida y muy clara.

Ni Deco ni Hansi Flick ven con buenos ojos el regreso de Dembélé. Consideran que el jugador no estuvo a la altura cuando el club más lo necesitaba y que su perfil no encaja en el proyecto actual.
Además, su salida fue clave para activar una reacción en cadena que hoy beneficia al Barça. Sin Dembélé, el equipo ganó espacios y protagonismos que parecían bloqueados.
La marcha del francés abrió la puerta a la explosión definitiva de Lamine Yamal. Raphinha asumió galones y el ataque encontró un equilibrio que antes no tenía. A ello se suma la presencia de Marcus Rashford como alternativa de primer nivel.

En ese contexto, volver a invertir una gran cantidad de dinero en Dembélé no entra en los planes del club. Ni deportiva ni estratégicamente.
El Barça ha aprendido de errores recientes. La nueva hoja de ruta prioriza juventud, compromiso y sostenibilidad económica. Dembélé, pese a su talento, no representa ninguno de esos pilares.
Laporta escuchó la propuesta. La valoró y pasó página. El Barça mira al futuro, no al retrovisor.