El Real Madrid cayó 1-2 contra Osasuna en El Sadar y perdió una oportunidad para continuar como líder de LaLiga. La derrota sigue generando debate no por el nivel que mostraron los blancos sino por el arbitraje de Alejandro Quintero González.
En el madridismo consideran que el equipo fue claramente perjudicado, especialmente por el penalti señalado en el minuto 34 de la primera parte. La acción se produjo cuando Ante Budimir fue a disputar un balón con Raúl Asencio dentro del área. Thibaut Courtois salió a cortar y terminó impactando contra el delantero croata.
Quintero González amonestó a Budimir por simular. Sin embargo, tras la intervención del VAR, el colegiado revisó la jugada en el monitor y cambió su decisión: señaló penalti a favor de Osasuna. El propio Budimir asumió la ejecución y convirtió el 1-0 para los locales.
El argumento de Courtois por el penalti a Budimir
El belga sostiene que, aunque hubo un leve contacto, fue Budimir quien “pone el pie debajo del mío”. Un argumento bastante curioso porque las imágenes muestran que es Courtois quien llega tarde a la acción.
Por otro lado, Courtois explicó que el hecho de ralentizar las imágenes le quita contexto real a la jugada. A su vez, remarcó que estas acciones suelen interpretarse de forma diferente cuando las protagoniza un guardameta.
Dicho en otras palabras, si la jugada hubiera ocurrido en la mitad del campo, no habría sancionado una infracción.
El recuerdo de las jugadas de Jules Koundé e Iñaki Peña
Y la reacción no tardó en llegar. Siguiendo el criterio de Courtois, también podría decirse que el portero del Elche, Iñaki Peña, fue quien “puso la nariz” en la rodilla de Vinícius... en aquella acción que generó una gran polémica y que el árbitro no sancionó.
De esa jugada, además, nació el empate del Real Madrid contra el Elche.
O, en la misma línea, que Jules Koundé “metió el pie debajo” de Claudio Echeverri en el reciente Girona-Barça.
El trasfondo del debate es evidente: cuando la decisión termina beneficiando al Real Madrid, este tipo de argumentaciones no suele aparecer con la misma fuerza.
Esa doble vara es la que mantiene viva la discusión, más allá de las explicaciones posteriores de los protagonistas.