Pau Cubarsí entra en el debate del Balón de Oro tras un Mundial que recuerda a Cannavaro
Durante años se ha repetido que un defensa necesita hacer algo extraordinario para aspirar al Balón de Oro. Fabio Cannavaro rompió esa barrera en 2006 después de conquistar el Mundial con Italia. Veinte años después, Pau Cubarsí ha vuelto a poner sobre la mesa una pregunta que parecía olvidada: ¿por qué un central no puede volver a ser el mejor futbolista del mundo?
El Balón de Oro suele hablar el idioma de los goles. Delanteros, mediapuntas y grandes estrellas ofensivas monopolizan un galardón que rara vez mira hacia los futbolistas encargados de evitar precisamente esos goles.
Por eso el nombre de Fabio Cannavaro sigue ocupando un lugar especial en la historia del fútbol. En 2006, el entonces capitán de Italia conquistó el Mundial ofreciendo una exhibición defensiva que cambió la percepción sobre los centrales. No ganó la Champions ni levantó ningún título con la Juventus aquella temporada, pero el impacto de su Mundial fue suficiente para conquistar el Balón de Oro antes de fichar por el Real Madrid.
Pau Cubarsí es un valor seguro para Barça y selección durante la próxima década | Foto: Getty Images, Madrid-Barcelona
Desde entonces, ningún defensa ha conseguido repetir aquella hazaña.
Hasta ahora, nadie había presentado una candidatura tan sólida.
Cubarsí ha cambiado la manera de entender un central
Pau Cubarsí no ha llegado hasta aquí únicamente por su juventud. Con solo 19 años ha firmado un Mundial que le ha colocado entre los grandes nombres del fútbol internacional.
"Si Cannavaro ganó un Balón de Oro siendo central gracias a un Mundial, ¿por qué Cubarsí no puede aspirar al mismo reconocimiento?
España apenas encajó un gol en ocho partidos con el central del Barça sobre el terreno de juego. Pero sus méritos van mucho más allá de la contundencia defensiva.
Cubarsí ha demostrado una madurez impropia de su edad. Su capacidad para anticiparse, corregir espacios y salir jugando bajo presión ha convertido la primera línea de la selección en el origen de muchos ataques.
No es un central que se limite a destruir. También construye. Y en el fútbol moderno esa diferencia tiene un valor enorme.
Mucho más que un defensa
Los datos ayudan a explicar el fenómeno, pero no lo cuentan todo.
Luis de la Fuente ha encontrado en Cubarsí un futbolista capaz de romper líneas con el pase, acelerar la circulación y ofrecer soluciones cuando el rival presiona arriba. Su precisión en los desplazamientos largos y su serenidad en situaciones de máxima exigencia le convierten en una pieza difícil de encontrar en el panorama internacional.
No sorprende que muchos especialistas hablen ya de uno de los centrales más completos del momento.
Y eso con una carrera que apenas acaba de empezar.
El Balón de Oro más abierto de los últimos años
La pelea por el próximo Balón de Oro se presenta como una de las más igualadas que se recuerdan.
Lamine Yamal parte como uno de los grandes favoritos. Rodri vuelve a aparecer entre los candidatos naturales después de otro curso brillante. Haaland y Harry Kane mantienen sus opciones gracias a sus cifras goleadoras.
Y, casi sin hacer ruido, Cubarsí empieza a colarse en todas las conversaciones.
Su candidatura no nace de los goles ni de los focos.
Nace del convencimiento de que ha sido uno de los futbolistas más determinantes del año desde una posición que casi nunca recibe el reconocimiento que merece.
Comparar a Cubarsí con Cannavaro no significa afirmar que vaya a ganar el Balón de Oro. Significa recordar que existe un precedente.
Hace veinte años, un central italiano conquistó el mayor premio individual del fútbol gracias a un Mundial extraordinario. Hoy, otro central, formado en La Masia y convertido en el líder silencioso de España, vuelve a desafiar una tradición que parecía inamovible.
Si Cannavaro demostró que un defensa podía ser el mejor del mundo, Cubarsí está haciendo méritos para reabrir un debate que el fútbol había dado por cerrado.
Quizá esa sea su mayor victoria antes incluso de conocerse el ganador del Balón de Oro.
Hace veinte años...
Hace veinte años un central italiano rompió todas las reglas y levantó el Balón de Oro gracias a un Mundial inolvidable. Hoy otro central, mucho más joven y con un perfil completamente distinto, vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que parecía imposible: ¿ha llegado el momento de que un defensa vuelva a reinar en el fútbol mundial?