A pesar de la alegría por el resultado final de la Supercopa, en el vestuario del Barça existe indignación por la actuación de Martínez Munuera.
Hartos de que desde Madrid bombardeen con Negreira, a quien culpan de todos los males del equipo blanco, lo cierto es que en el Barça ven las cosas de otra manera.
Doble rasero arbitral
Y los jugadores de Flick consideran que existe un doble rasero arbitral. Un reglamento para el Real Madrid y otro para los demás.
Fundamentalmente porque creen exagerada la tarjeta roja directa a Frenkie De Jong, que se entiende como premeditada y programada.
Se basan en que antes del minuto 90, cuando se produjo la entrada de Frenkie De Jong a Mbappé, hubo dos entradas de jugadores madridistas más peligrosas que las del neerlandés.
Primero Carreras
La primera de Álvaro Carreras en el minuto 21. Frenó un avance de Lamine Yamal con un pisotón que pudo haber tenido consecuencias muy graves.
Martínez Munuera puso el listón muy alto, porque ni siquiera le enseñó al madridista la tarjeta amarilla cuando pudo haberle mostrado la roja directamente.
A diferencia de Frenkie De Jong, Carreras acabó el partido pese a ver en el 81 la tarjeta amarilla por un agarrón a Lamine.
Y después Asencio
Luego, en el minuto 56, Asencio cortó un avance peligroso de Pedri con un patadón a media altura. Para el árbitro solo mereció la tarjeta amarilla.
Pedri y Lamine pudieron acabar en el hospital, pero para Martínez Munuera solo hubo una entrada merecedora de expulsión, la de Frenkie De Jong.
El Real Madrid debió jugar con diez futbolistas desde el minuto 10 y con 9 desde el 56. Pero en el Barça ya saben que han de convivir con eso y hay que ganar contra todos y contra todo.
"Estaban muy nerviosos"
En el Barça están felices por la victoria, una más sobre el Real Madrid, pero existe preocupación por la actitud arbitral. Se le consintió todo al Real Madrid y no perdonó una al equipo blaugrana.
Y tras el partido, no se ha hablado de otra cosa en el vestuario del Barça: el doble rasero arbitral. "Estaban muy nerviosos, fuera de sí y amparados por la bula arbitral" pudo oírse de un jugador del Barça en la zona mixta.
La agresividad blanca y la bula arbitral sumadas a la actitud de Kylian Mbappé, de dudoso señorío, invitando a sus compañeros a abandonar el campo en la entrega del trofeo al FC Barcelona, como en la época de Mourinho, fue lo más comentado en el bando barcelonista.