Laporta ya ha activado la maquinaria electoral en el FC Barcelona. El presidente ha convocado elecciones para el próximo 15 de marzo y, aunque la oposición empieza a organizarse, en el entorno culer hay una sensación clara: parte como gran favorito para revalidar el cargo. Víctor Font, Marc Ciria, Xavi Vilajoana o Joan Camprubí trabajan en sus candidaturas, pero el actual mandatario juega con ventaja. Y tiene un as bajo la manga.
Hansi Flick, la gran carta electoral
Ese as se llama Hansi Flick. El técnico alemán se ha convertido en el gran acierto deportivo del mandato de Laporta. Desde su llegada, el equipo ha recuperado competitividad, identidad y resultados. El Barça vive un momento dulce y buena parte del mérito recae en el entrenador.
Hansi Flick, intocable
Laporta lo sabe y pretende convertir la continuidad de Flick en el eje central de su campaña. En la gala del 120º aniversario de Mundo Deportivo, el presidente fue claro: "Si vuelvo a ser presidente, Hansi Flick será el entrenador del Barça hasta que quiera. Conoce mucho al club y tendrá más experiencia. Él no quiso más años de contrato... pero es el entrenador ideal para estos años del Barça y gracias a él estamos viviendo un momento muy dulce".
Un mensaje directo al socio: estabilidad, proyecto y liderazgo.
Un contrato 'vitalicio' sobre la mesa
La idea de Laporta es contundente: blindar a Hansi Flick hasta que él decida poner punto final a su carrera. En el club tienen claro que el alemán es el líder indiscutible. Su figura trasciende lo táctico; es el referente del vestuario y el arquitecto de un Barça competitivo.
Además, Flick no se plantea continuar en el Camp Nou con otro presidente. Su sintonía con Laporta es total y considera que el actual mandatario le ha dado respaldo en momentos clave. De hecho, el propio entrenador ha dejado caer en más de una ocasión que el Barça será su último equipo en los banquillos.
Joan Laporta, gran favorito
Laporta lanza un mensaje claro a la oposición
Con este movimiento estratégico, Laporta lanza un mensaje a sus rivales electorales: el proyecto deportivo tiene nombre propio. Mientras la oposición trabaja en propuestas y discursos, el presidente ofrece continuidad y resultados.
La apuesta es arriesgada, pero calculada. En un club donde el entrenador siempre está bajo lupa, convertir a Flick en pilar electoral puede marcar la diferencia. Laporta quiere que el socio vote estabilidad, éxito y un equipo ganador.
El 15 de marzo dictará sentencia. Pero en el Spotify Camp Nou muchos ya interpretan que la figura de Flick puede ser decisiva para que Joan Laporta vuelva a salir victorioso en las urnas.