Crece la preocupación por la cantidad de lesiones que tiene la plantilla del Real Madrid.

Los jugadores sospechan que el césped del Bernabéu está detrás de las 7 lesiones de ligamentos cruzados

Los jugadores sospechan del césped del Bernabéu.

El Real Madrid está atravesando el momento más complicado de la temporada. Los resultados no acompañan, el equipo juega cada vez peor y, por si fuera poco... sigue creciendo la cantidad de lesiones de rodilla en la plantilla.

La última ha sido la de Rodrygo Goes, quien se rompió el ligamento cruzado y el menisco de su rodilla derecha en el partido del pasado lunes contra el Getafe. Un golpe durísimo en lo deportivo, pero también para el resto de sus compañeros.

El Madrid se ha convertido en una enfermería

Su caso no parece un hecho aislado. En los últimos dos años y medio, el Real Madrid ha registrado siete lesiones de ligamento cruzado, una cifra que enciende las alarmas entre los jugadores y el cuerpo médico.

El 10 de agosto de 2023, Thibaut Courtois se rompió la rodilla izquierda en un entrenamiento y, apenas dos días después, Éder Militão sufrió la misma lesión en un partido.

Por esas fechas, el canterano Joan Martínez también padeció una rotura en la rodilla mientras trabajaba con el primer equipo, cuando era una de las grandes apariciones de la pretemporada.

Meses más tarde, David Alaba cayó con idéntico diagnóstico en la rodilla izquierda. El siguiente en sumarse a la lista fue Dani Carvajal, en octubre de 2024, tras un fuerte choque frente al Villarreal.

La repetición de casos no parece una casualidad y abre el debate sobre si se trata de un problema de preparación física o un problema estructural del club.

El césped del Madrid, bajo la lupa

A los casos mencionados, hay que sumarle otros como los de Antonio Rüdiger, Eduardo Camavinga, Arda Güler y Kylian Mbappé... que han tenido complicaciones en la rodilla, aunque no llegaron a ser roturas.

En el entorno del club empieza a instalarse una sospecha incómoda: el estado del césped del Bernabéu.

Tras la remodelación del estadio, que incluyó el sistema de hipogeo para almacenar el terreno de juego y un techo retráctil que suele permanecer cerrado... las condiciones naturales ya no son las mismas.

El Estadio Santiago Bernabéu por fuera.

La menor ventilación, la falta de oxigenación constante y la escasa exposición directa al sol... generan dudas sobre si el campo está siempre en condiciones óptimas.

Y no solo preocupa en los despachos. Puertas adentro, varios futbolistas también le dan vueltas a la posibilidad de que el césped del Bernabéu y Valdebebas no estén ofreciendo la calidad ideal.

Es lógico: cuando se acumulan tantas lesiones graves en tan poco tiempo, cualquier detalle pasa a estar bajo la lupa.