El técnico catalán tendrá nuevo trabajo después del verano
Pep Guardiola desvela sus planes: ni Barça ni clubes, solo una selección TOP
Pep Guardiola ya tiene claro cómo quiere escribir el último gran capítulo de su carrera. Después de marcar una época en el Barça, dominar Alemania con el Bayern y construir una dinastía en el Manchester City, el técnico catalán considera que su etapa en los clubes está llegando definitivamente a su final. Y esta vez no hay marcha atrás.
Guardiola no volverá a entrenar a un equipo de club. Tampoco contempla regresar al Camp Nou para ocupar un cargo ejecutivo o institucional. Su hoja de ruta ya está diseñada y pasa por cumplir el único reto que todavía le queda pendiente en el fútbol.
Ser seleccionador nacional.
Pero no de cualquier selección. Guardiola quiere un grande mundial. Un proyecto capaz de competir inmediatamente por un Mundial y con futbolistas de máximo nivel. Brasil, Inglaterra o Argentina aparecen entre las opciones que más le seducen.
Descarta España porque no ignora la oposición que tendría de los medios próximos al Real Madrid, que son los que crean estado de opinión en todo el estado.
Pep Guardiola volverá a Barcelona después de su experiencia como seleccionador
Guardiola quiere cerrar su carrera a lo grande
Después de tantos años viviendo la presión diaria de los clubes, Guardiola siente que necesita otro tipo de experiencia. Menos desgaste cotidiano y más enfoque táctico y competitivo a largo plazo.
El técnico catalán quiere disfrutar de un formato diferente. Concentraciones cortas, grandes torneos y la posibilidad de construir una idea futbolística alrededor de una generación de talento internacional.
Por eso ya ha tomado una decisión firme: cuando cierre definitivamente su etapa en el Manchester City, solo escuchará ofertas de selecciones nacionales.
Y sabe perfectamente que propuestas no le faltarán.
En el mundo del fútbol existe la convicción de que cualquier gran federación que cambie de seleccionador tras el Mundial pensará automáticamente en él como primera opción. Guardiola lo sabe… y esperará tranquilo.
Vacaciones, Mundial y observación total
Antes de dar el siguiente paso, Pep quiere parar. Su idea inmediata pasa por tomarse un mes de vacaciones, desconectar del ritmo frenético del fútbol de élite y seguir el próximo Mundial desde fuera. Pero no será un espectador cualquiera.
Guardiola aprovechará el torneo para estudiar selecciones, analizar tendencias tácticas y observar qué países cumplen expectativas… y cuáles fracasan.
Porque ahí podría abrirse su gran oportunidad.
El técnico entiende que varias federaciones importantes podrían cambiar de entrenador después del Mundial si los resultados no acompañan. Y él quiere estar preparado para elegir el proyecto ideal.
No será una cuestión económica. Será una decisión puramente deportiva y emocional.
Ni regreso al Barça ni despacho en el Camp Nou
En Barcelona muchos soñaban con un regreso de Guardiola al club, aunque fuera en un cargo ejecutivo. Pero esa opción está completamente descartada.
Pep no quiere volver a vivir el desgaste institucional que supone trabajar dentro del Barça. Su etapa en el Camp Nou forma parte de su historia y prefiere conservar intacto ese recuerdo.
Guardiola no aspira a ser seleccionador de España porque sabe que los medios próximos a Florentino le harían la vida imposible
Por eso ya piensa más en su vida personal que en el día a día de un gran club. De hecho, Guardiola ya ha comprado una espectacular vivienda en Pedralbes valorada en unos 15 millones de euros, muy cerca de la casa en la que vivió junto a su familia durante su etapa azulgrana. Ahí vivirá cuando deje definitivamente el fútbol.
Barcelona será su refugio definitivo cuando abandone los banquillos.
Última aventura antes de la retirada
Guardiola calcula que todavía le quedan entre cuatro y cinco años más de carrera. Y quiere dedicar ese tiempo exclusivamente a una selección nacional potente.
Será su última aventura en el fútbol antes de retirarse definitivamente.
Después llegará una vida mucho más tranquila en Barcelona, lejos del foco diario y de la presión constante. Pero antes quiere intentar conquistar lo único que todavía no ha ganado: un Mundial como seleccionador.
Y en el fútbol nadie duda de una cosa.
Cuando Pep Guardiola quede libre… medio planeta irá a buscarle.