El FC Barcelona analiza alternativas ante una salida clave en el organigrama de patrocinadores.
Histórico cambio en el Barça: un patrocinador de más de 20 años dice adiós, Laporta busca soluciones
El FC Barcelona vive un nuevo capítulo en su transformación institucional y económica. Tras dos décadas de relación ininterrumpida, La Caixa ha dicho adiós al club blaugrana, poniendo fin a una vinculación histórica que había acompañado al Barça en momentos clave. Como ha revelado La Vanguardia, el contrato expiró el 30 de junio de 2025, fecha en la que ambas partes decidieron cerrar definitivamente esta etapa.
Este cambio no es menor: hablamos de un patrocinio que reportaba unos 6 millones de euros por temporada, una cifra relevante para un Barça que continúa en plena reestructuración financiera. Sin embargo, detrás de la ruptura hay un motivo mucho más profundo que afecta directamente a la confianza entre ambas instituciones.

En 2023 se produjo un episodio que marcó un punto de inflexión. Varios ejecutivos y directivos del Barça (entre ellos Enric Masip, Ferran Olivé o Mateu Alemany) invirtieron más de 250.000 euros por persona en una operación de compra de inmuebles en subastas. Todo indicaba que era una oportunidad rentable y segura, pero resultó ser una estafa.
Los afectados exigieron a CaixaBank una compensación, pues la inversión había sido recomendada por el director de la sucursal ubicada en el Camp Nou. Pero La Caixa se negó a cubrir las pérdidas al considerar que no existía responsabilidad económica por su parte. Ese fue el punto de ruptura definitiva con la directiva de Joan Laporta.
La relación se deterioró de forma irreversible y, llegada la fecha de finalización del contrato, ninguna de las dos partes movió un dedo para prolongarlo.
Sin La Caixa, el Barça necesita llenar un vacío que no es únicamente simbólico: debe reemplazar un ingreso fijo de seis millones anuales. Y Joan Laporta ya tiene opciones encima de la mesa.
La propuesta que toma más fuerza, según se ha podido saber, es la de Revolut, la banca digital que ha irrumpido con fuerza en el mercado financiero europeo. Su interés por asociarse al Barça trae consigo un valor añadido: modernidad, impacto digital y llegada a un público joven.
Otras entidades también han sondeado al club. El BBVA estuvo muy interesado, pero supeditaba la operación a que prosperara su OPA sobre el Banco Sabadell, algo que finalmente no ocurrió. Sin esa operación estratégica, el banco bilbaíno perdió interés en cerrar un acuerdo con el Barça.
En un momento en el que el Barça trata de recuperar músculo financiero, atraer inversores y estabilizar su cuenta de resultados, la pérdida de La Caixa supone un reto importante. El club necesita cerrar cuanto antes un nuevo patrocinio que aporte garantías y estabilidad.

Mientras tanto, desde los despachos del Camp Nou se respira tranquilidad. Laporta y su equipo creen que Revolut encaja en la nueva identidad digital del Barça y que el acuerdo podría cerrarse en los próximos meses.
Sea como sea, el fin de una relación histórica abre la puerta a una etapa completamente nueva. El Barça se despide de La Caixa, pero se prepara para otro gran cambio en su estructura económica. El futuro ya está en marcha.