El Barça espera hacer caja este verano con futbolistas importantes
Operación salida en el Barça: Flick abre la puerta a 9 jugadores para ingresar 200 millones
Antes de entrar dejen salir. El Barça prepara una Operación Salida muy numerosa para cuadrar los números que permitan la llegada de los refuerzos. Flick ha dado su bendición a la confección de la plantilla de la próxima temporada. Y sorprenderán algunas ausencias. Pero hay que hacer caja.
En el Barça se prepara un verano muy movido. Hansi Flick ya ha empezado a tomar decisiones importantes junto a Deco y la dirección deportiva, y algunas afectan a nombres muy importantes del vestuario azulgrana.
El técnico alemán quiere una plantilla más corta, competitiva y equilibrada. Cree que el equipo necesita retoques profundos para mantener el nivel competitivo y afrontar con garantías una temporada cargada de exigencia.
Por eso el club ya trabaja en una operación salida que puede provocar un auténtico terremoto en el Camp Nou.
Dos de los futbolistas con más cartel internacional aparecen ahora mismo en el escaparate azulgrana. Se trata de Jules Koundé y Alejandro Balde.
En el Barça consideran que ambos tienen mercado suficiente para generar ingresos muy importantes. La previsión del club es obtener alrededor de 50 millones de euros por cada uno.
Koundé sigue teniendo un gran valor en la Premier League y también gusta en Francia. Mientras tanto, Balde continúa despertando interés por su juventud, velocidad y enorme margen de crecimiento.
Flick no los considera intocables. En sus posiciones tiene a Eric García y Cancelo, con Gerard Martín en la recámara. Y eso ha cambiado completamente el escenario.
Lewandowski y Christensen se irán gratis
La operación limpieza no termina ahí. El Barça también da prácticamente por cerradas dos salidas importantes que ayudarán a liberar masa salarial.
Lewandowski no seguirá en el Barça
Robert Lewandowski y Andreas Christensen acabarán su etapa en el club sin dejar dinero en traspasos. El objetivo principal no será ingresar, sino quitarse dos fichas elevadas para ganar margen financiero.
En el caso del delantero polaco, dentro del club consideran que ha llegado el momento de iniciar una nueva etapa ofensiva. Su rendimiento sigue siendo competitivo, pero el Barça ya piensa en un relevo más joven y con mayor recorrido.
Con Christensen ocurre algo parecido. Las lesiones y la irregularidad han debilitado mucho su posición dentro de la plantilla.
Casadó, Araujo y Ter Stegen pueden dejar cerca de 100 millones
La gran sorpresa aparece con otros tres nombres importantes: Marc Casadó, Ronald Araujo y Marc-André ter Stegen.
El futuro de Araujo podría están en la Juventus de Turín
El Barça no descarta ninguna salida si llegan ofertas potentes. Entre los tres, el club calcula que podría acercarse a los 100 millones de euros más en ingresos.
Araujo sigue teniendo muchísimo cartel en Europa pese a las dudas surgidas en los últimos meses. Casadó gusta por su proyección y personalidad. Y Ter Stegen mantiene un mercado importante entre clubes que buscan experiencia y seguridad bajo palos. El Ajax ya se ha interesado por él.
La idea de Flick es clara: sacrificar piezas importantes para construir un equipo más adaptado a su estilo.
Roony Bardghji espera noticias
Otro caso que genera movimiento es el de Roony Bardghji. El joven extremo sueco está pendiente del desenlace del asunto Rashford y de la posible llegada de otro atacante.
Ahora mismo, todo apunta a que saldrá cedido para acumular minutos y experiencia. En el Barça consideran que tiene muchísimo talento, pero no quieren frenar su progresión con pocos minutos en el primer equipo.
La decisión final dependerá de cómo quede configurada la delantera durante el mercado.
Flick quiere una revolución silenciosa
El técnico alemán no quiere una revolución escandalosa públicamente, pero sí cambios profundos dentro de la plantilla.
Flick considera que el Barça necesita más intensidad, hambre competitiva y equilibrio salarial. Y para conseguirlo entiende que habrá sacrificios dolorosos.
La operación salida ya está en marcha. Y en el Camp Nou empiezan a asumir que este verano nadie tiene garantizada su continuidad.