El FC Barcelona venció por 2-0 al Real Madrid en el Spotify Camp Nou y se consagró campeón de LaLiga por segundo año consecutivo. El conjunto culé dominó de principio a fin las acciones y pudo haber conseguido una diferencia más amplia de no haber sido por las intervenciones de Thibaut Courtois.
Pese a que con el empate le alcanzaba para salir campeón, se vio a un Barça muy agresivo desde el minuto 1, que sentenció el encuentro en la primera mitad gracias a los golazos de Marcus Rashford, de tiro libre, y de Ferran Torres.
Con la ventaja, los de Flick no dieron margen para la reacción del Real Madrid y construyeron un triunfo histórico, que puede explicarse por estas cinco razones:
1. Circulación de balón para romper la defensa blanca
Desde el inicio del encuentro, el Barça intentó hacer lo que mejor sabe: mover el balón para romper la presión alta de su rival. Cada vez que el Real Madrid intentó presionar a Pau Cubarsí o Gerard Martín, los culés apostaron por el juego por abajo para lastimar por las bandas.
Fue así que, en varios pasajes del encuentro, Fermín, Ferran o Rashford lograron picar al vacío y llegaron con pelota dominada hasta el área blanca. Los tres contaron con situaciones para marcar más goles, pero se encontraron con Courtois.
2. El nivel de Pedri
El canario fue la gran figura del partido. Amo y señor de la medular. Jugó e hizo jugar a sus compañeros. Álvaro Arbeloa intentó ponerle encima a Eduardo Camavinga para interrumpir el circuito de juego, pero el intento fue en vano.
Y es que Pedri tuvo una noche magnífica y se llevó la ovación de todo el Camp Nou, que se rindió ante el gran nivel que mostró el futbolista de 23 años.
3. Eric García, el polivalente de Flick
Párrafo aparte para El Clásico que jugó el de Martorell, quien en esta oportunidad tuvo la dura misión de marcar a Vinícius Junior, la principal amenaza del Real Madrid en ataque. El brasileño casi ni lastimó con sus regates gracias al gran nivel que mostró el exdefensa del Manchester City.
Y eso no fue todo. Junto a Rashford lograron conformar un interesante tándem en ataque, que hizo olvidar nada más y nada menos que a la dupla Jules Koundé-Lamine Yamal.
4. El partido de Rashford
El inglés fue otro de los puntos altos del FC Barcelona. Con su pegada abrió el marcador y fue una verdadera pesadilla para Fran García, quien no tuvo muchos recursos para anticipar las diagonales del ex Manchester United.
Su nivel fue tan bueno que casi ningún culé se acordó de que Lamine no estaba dentro del campo. Habrá que ver si el nivel que mostró esta noche es suficiente para que la directiva active la cláusula de compra fijada en 30 millones de euros.
5. Hansi Flick, el arquitecto del Barça campeón de LaLiga
No fue una noche fácil para el alemán, quien recibió una dolorosa noticia en las últimas horas: el fallecimiento de su padre la noche previa a El Clásico. Aun así, quiso estar presente junto a sus futbolistas.
Flick advirtió los problemas que tenía el Real Madrid en el centro del campo y apostó por la movilidad de Gavi y Pedri para romper el cerrojo blanco.
De esa forma, le ganó la batalla táctica a Arbeloa, que había planificado un partido largo y más físico, pero nunca logró encontrar respuestas para frenar el dominio azulgrana.
Pese a todos los problemas que tuvo en el curso, el alemán no puso excusas y logró conformar un gran equipo que tiene el ADN del Barça: un estilo de juego definido, repleto de canteranos de La Masía.
Por ese motivo, es el justo ganador de LaLiga por segundo año consecutivo. Ahora, se prepara para lograr el último objetivo de esta temporada: los 100 puntos en LaLiga.