Tomás Roncero estalla tras El Clásico y acusa al Barça de un robo histórico: "Así desde tiempos inmemoriales"
La derrota del Real Madrid ante el FC Barcelona en El Clásico ha dejado una gran controversia. El conjunto blanco cayó por 2-0 en el Spotify Camp Nou, escenario donde el Barça celebró su título de LaLiga frente a su público. Más allá del marcador y la crisis que vive el equipo dirigido por Álvaro Arbeloa, una acción concreta ha desatado una fuerte indignación entre los seguidores madridistas.
El centrocampista inglés Jude Bellingham fue el centro de la polémica. Durante la segunda parte, recibió un codazo de Eric García dentro del área del Barcelona. Bellingham terminó sangrando visiblemente, pero ni el árbitro ni el VAR señalaron penalti. Esta decisión ha provocado una oleada de protestas, especialmente desde el sector más cercano al madridismo, con Tomás Roncero como uno de sus mayores críticos.
📺❌ El Real Madrid reclamó penalti en esta acción de Eric García sobre Jude Bellingham. #LaCasaDeFútbol #LALIGAEASPORTS pic.twitter.com/MsloEmDgi1
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) May 10, 2026
Este enfrentamiento arbitral ha puesto en evidencia la frustración de un Real Madrid que pudo cambiar el curso del partido con un penalti claro que, a juicio de muchos seguidores, no fue sancionado.
La acción que desató la polémica
El momento decisivo del encuentro se produjo cuando el Barcelona ya dominaba 2-0 gracias a los tantos de Marcus Rashford y Ferran Torres. A falta de minutos importantes, el Real Madrid luchaba por volver a meterse en la pelea del partido.
En una disputa aérea, Eric García conectó un codazo sobre Jude Bellingham dentro del área azulgrana. El mediocentro inglés cayó al suelo y rápidamente comenzó a sangrar. Sin embargo, ni Hernández Hernández ni el VAR añadieron sanción alguna. Este silencio de los oficiales sorprendió no solo a los jugadores, sino también a los aficionados.
El banquillo madridista mostró una protesta encendida, reclamando penalti y la expulsión inmediata de Eric García. Consideraban la acción evidente y con potencial para alterar el devenir del encuentro con un posible 2-1.
El enfado monumental de Tomás Roncero
Tomás Roncero no tardó en manifestar su descontento. Desde su perfil en X, el periodista y subdirector de AS expresó su rabia ante la polémica jugada.
Escribió: “Codazo clamoroso a Jude Bellingham que le hace sangrar y como siempre no pitan el penalti claro. Ni el de abajo ni el del VAR. Era el 2-1. Y así desde tiempos inmemoriales...”.
Codazo clamoroso a @BellinghamJude que le hace sangrar y como siempre no pitan el penalti claro. Ni el de abajo ni el del VAR. Era el 2-1. Y así desde tiempos inmemoriales...
— Tomás Roncero (@As_TomasRoncero) May 10, 2026
Su mensaje se ha hecho rápidamente viral y ha recibido apoyo masivo de la afición madridista, que entiende que el arbitraje perjudicó gravemente al Real Madrid en un duelo que tenía una gran importancia para la competición.
El Madrid siente que todo pudo cambiar
En el entorno blanco existe la sensación de que esa jugada marcó el desenlace final del Clásico. Si el penalti hubiera sido señalado, el posible 2-1 habría dado una nueva esperanza al equipo de Arbeloa para luchar en el tramo final.
Esta polémica coincide con una de las etapas más complicadas para el Real Madrid, que atraviesa una crisis deportiva y emocional profunda. El vestuario está fragmentado, las tensiones internas no cesan y el futuro de Álvaro Arbeloa está bajo fuerte debate.
La derrota frente al Barça no solo significa perder el título liguero, sino que también ha dejado tocado a un equipo que muestra síntomas de ruptura en varios aspectos. Para muchos seguidores blancos, el incidente con Jude Bellingham representa la frustración acumulada que domina toda la temporada.
Mientras el Barcelona celebra su triunfo en LaLiga, en el Santiago Bernabéu crece la expectativa de numerosos cambios para el próximo curso. La continuidad de Arbeloa parece casi descartada, y el nombre de José Mourinho vuelve a surgir con fuerza como posible candidato para renovar un vestuario en horas bajas.
